Archivo - Puerta principal y fachada de la Universidad de Alcalá. - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo
MADRID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Comunidad de Madrid ha iniciado el expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) del Patrimonio Inmaterial a la Sociedad de Condueños, una iniciativa ciudadana que logró en el siglo XIX evitar la desaparición de unos edificios que pertenecían a la Universidad de Alcalá de Henares, fundada por el Cardenal Cisneros.
La resolución abre ahora el proceso administrativo para su reconocimiento oficial, con un periodo de información pública y la solicitud de informes, según recoge el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), consultado por Europa Press.
La historia de la Sociedad de Condueños se remonta a mediados del siglo XIX, cuando un grupo de vecinos de la ciudad complutense decidió actuar ante el deterioro y el expolio de los edificios de la antigua universidad cisneriana, abandonados tras el traslado de la institución a Madrid en 1836.
Tras años sin uso y después de pasar por manos privadas que iniciaron la venta de campanas, rejas o retablos, la ciudadanía impulsó una iniciativa para adquirir los inmuebles y evitar su desaparición.
Para ello, se promovió una suscripción popular mediante la emisión de 900 participaciones que permitió reunir los fondos necesarios para la compra de la manzana universitaria y su conservación.
UNA SOCIEDAD PARA LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO
La Sociedad nació así sin ánimo de lucro y con un objetivo claro: conservar el patrimonio y garantizar su uso al servicio de la formación.
Desde entonces, los condueños han destinado los ingresos obtenidos a la conservación, reparación y rehabilitación de los edificios, manteniendo el conjunto y facilitando su uso por distintas instituciones educativas a lo largo del tiempo.
Además, la iniciativa mantuvo durante décadas la aspiración de que la universidad regresara a su sede histórica, algo que se produjo finalmente en 1977, más de un siglo después de su traslado.
UN MODELO PIONERO
La Comunidad de Madrid subraya con el inicio del expediente BIC el carácter singular de esta iniciativa, considerada una de las primeras acciones organizadas de la sociedad civil en España orientadas a la protección del patrimonio cultural.
Gracias a esta actuación, se ha conservado la denominada Manzana Fundacional Cisneriana, cuyo mantenimiento fue clave para la posterior declaración del conjunto universitario y el casco histórico de Alcalá de Henares como Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1998.
En la actualidad, la Sociedad de Condueños continúa desarrollando su actividad y mantiene una estrecha relación con la Universidad de Alcalá, además de impulsar iniciativas culturales como becas, premios o certámenes dirigidos a la comunidad educativa.
Su estructura, basada en la participación de particulares e instituciones a través de participaciones, se mantiene desde su origen, adaptada a las necesidades actuales pero fiel a sus principios fundacionales.
Pese a su continuidad, la sociedad afronta desafíos como el relevo generacional o la necesidad de mantener su actividad en un contexto social cambiante. Entre las medidas planteadas para su preservación, destacan la digitalización de archivos, la promoción de actividades culturales y educativas y el refuerzo de la difusión de su historia y valores.