Vehículos parados en la A-6- EUROPA PRESS
MADRID 28 Ene. (EUROPA PRESS) -
La autovía A-6 (Madrid-A Coruña) ha reabierto poco antes del mediodía de este miércoles, con restricciones para la circulación de camiones, tras una caótica mañana que ha dejado a centenares de vehículos atrapados en la zona, principalmente en puntos como Torrelodones, Las Rozas y Galapagar.
La nieve caída durante la primera parte de la mañana ha hecho impracticable la circulación en la zona entre El Plantío y los límites con las provincias de Segovia y Ávila, por lo que se ha procedido al corte de la vía para facilitar el trabajo de las máquinas quitanieves en la zona.
Para facilitar las labores de las máquinas quitanieves, la autovía ha sido cortada al tráfico rodado durante más de dos horas entre Guadarrama y Aravaca, lo que ha provocando que decenas de vehículos hayan quedado atrapados en la zona.
De esta forma, se han registrado retenciones en la práctica totalidad de la A-6 a su paso por la región durante parte de la mañana, principalmente en el entorno de Torrelodones, Las Rozas y Galapagar, según han informado a Europa Press fuentes de la Dirección General de Tráfico (DGT).
También han amanecido con problemas circulatorios otras vías de la red principal. Así, había nivel rojo, con uso obligatorio de cadenas, para transitar por la A-1 (Madrid-Burgos), en la zona de Somosierra, con afecciones al tráfico entre el kilómetro 30 y el 100, y en la M-607, a la altura de Colmenar Viejo. Igualmente, en la autopista AP-6, entre Guadarrama y Gudillos, ya en la provincia de Segovia.
El uso de cadenas también era obligatorio en todos los puertos de montaña desde primera hora de la mañana ante la nieve caída en la región, fundamentalmente en la zona oeste.
Otras vías presentaban restricciones para la circulación de camiones, con nivel amarillo, como la M-50, a la altura de Boadilla. Desde la DGT se ha recomendado evitar el uso de vehículo privado para desplazarse por la zona norte de la región.
La Dirección General de Carreteras mantiene activado un operativo de 90 profesionales y 30 máquinas quitanieves, que trabajan de manera continua para garantizar la vialidad y mantener las carreteras regionales en las mejores condiciones posibles de seguridad, han apuntado fuentes de la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras.