MADRID 26 Ago. (EUROPA PRESS) -
Trabajadores del Hospital Universitario La Paz se han concentrado este lunes en la explanada del centro hospitalario para denunciar la "insostenible" falta de personal durante el verano, con 397 camas cerradas y el 21% de las bajas cubiertas, y la saturación de la Urgencia, con 61 pacientes pendientes de ingreso momentos antes de la protesta.
Esta protesta se enmarca en una huelga de 24 horas "simbólica", que no persigue paralizar el centro sino llamar la atención de la sociedad sobre esta situación. La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha cifrado en 19 trabajadores, el 0,26%, el seguimiento de la huelga, algo ante lo que están "contentos" desde el sindicato independiente Trabajadores en Red (TERE), que apoya el paro organizado por los trabajadores.
Un seguimiento "del cero por ciento" que ha tenido buena acogida entre los convocantes porque el objetivo de esta "huelga a la inversa" que no buscaba paralizar el hospital sino llamar la atención sobre la situación que se vive en él.
"Nosotros estamos muy satisfechos porque nuestro objetivo era generar un debate en la sociedad", se felicitado el portavoz de TERE, que ha citado las 397 camas cerradas en La Paz y solo el 21% de las bajas cubiertas, unas Urgencias donde este martes había 61 pacientes de ingreso por la mañana (han presentado un escrito de denuncia ante el juzgado de guardia) y con 23.000 días libres pendientes de disfrute por parte del personal, lo que equivale a cien contratos durante un año entero.
La concentración ha reunido a varias decenas de trabajadores y ha contado con el apoyo de responsables de Más Madrid y PSOE-M, como la portavoz Manuela Bergerot y la portavoz de Sanidad Marta Carmona o el portavoz socialista Javier Guardiola, partidos de la oposición que han apoyado estas reivindicaciones, que ven "justas".
El acto ha arrancado a las 12.00 horas con un minuto de silencio en homenaje a los sanitarios de baja por ansiedad, depresión o que acuden a trabajar medicados, así como por los pacientes que tienen que ser atendidos en los pasillos, ha explicado Guillén del Barrio, del sindicato TERE.
Se trata de una "huelga a la inversa", ha apuntado, que busca dejar constancia de que cuando hay una huelga se establecen unos servicios mínimos de cumplimiento obligatorio que hacen que haya más personal trabajando que en un día normal.
"Esta huelga se monta un poco para desenmascarar que en muchos servicios se funciona por debajo de los servicios mínimos, por lo menos de los servicios mínimos que había en huelgas anteriores, porque en esta han debido ver la intención que llevábamos y han puesto unos servicios mínimos por debajo que en otras, que en anteriores huelgas", ha explicado Fernando, celador en el centro.
En este sentido, los organizadores han denunciado la falta de información por parte de la Dirección del centro y de la Consejería de Sanidad sobre los servicios mínimos establecidos, que no los ha querido entregar "por escrito" y los han tenido que copiar "a mano". En este sentido, denuncian el incumplimiento de estos mínimos, que apuntan que tiene que trabajar "al menos el mismo personal que un fin de semana".
"Nosotros hemos hecho nuestro trabajo de campo, ya que ellos no nos han querido dar los datos, que es ver cuántos mínimos han nombrado en cada planta. Y nos hemos encontrado que muchas plantas son menos de los que deberían de ser en mínimos. Entonces, eso, evidentemente, va a llevar su pertenencia de denuncia", ha explicado Gloria Hernán García, TCAE de la Urgencia y delegada de TERE.
CONDICIONES LABORALES
Con esta protesta se reclama una "suficiente" contratación de personal, plantillas de trabajo con tres meses de antelación y disfrute de los días de libre disposición, con 23.000 jornadas acumuladas, el equivalente a 100 contratos durante un año.
La Paz es el centro que más camas cierra durante el verano, 397, un tercio del total, ya que los contratos de verano solamente alcanzan a cubrir el 21% de las vacaciones del personal. "Esto es insostenible", subrayan desde el sindicato TERE.
"Hay un dato que no se recoge, que es cada día la gente que no son suficientes y que no tenemos la planta bien cubierta. Hay plantas donde debería haber cinco profesionales y vienen a trabajar tres. Esos dos días han desaparecido. Hemos empezado a realizar un registro y desde noviembre llevamos 620 incidencias notificadas de este tipo", ha explicado Guillén del Barrio.
Según denuncian, "las vacaciones se las dan entre ellos". "Falta personal, de hecho la prueba es que todas las incidencias las cubrimos entre nosotros y la prueba es que se puede consultar la cantidad de días que se nos deben a todos. Casi todo el personal va con retraso en cuanto a su día libre y librado, con la saturación que supone eso, de cansancio, de conciliación en nuestras vidas y demás", ha apuntado Fernando, celador en el centro.
Una situación sobre la que también incide Teresa, TCAE en Urgencias. "Nos dan nuestras vacaciones pero nos quitan nuestros días libres, nos hacen doblar, no contratan personal. Entonces, en vez de resolver, lo que hacen es atacar al Ministerio de Sanidad o atacar a este sindicato o atacar a los propios trabajadores diciendo que son momentos puntuales, momentos puntuales todos los días", ha explicado.
En este sentido, reclaman unas condiciones dignas que permitan la contratación del personal necesario para una adecuada asistencia sanitaria. "Lo que demandamos es simplemente ser suficiente gente, porque es perfectamente posible serlo. Hace 10 años este hospital en verano cerró 100 camas menos. Es así de sencillo. Hay que montar el bulo de que no hay personas disponibles. Esta gente que ha sacado una carrera sanitaria, no han desaparecido, lo que han hecho es irse a trabajar donde los contratos son mejores. En un verano de tres meses no puedes ofrecer un contrato de dos meses y medio, porque no encuentras gente. Si contratas a gente cuatro o cinco meses, no estás malgastando el dinero", ha defendido Guillén del Barrio.