Archivo - El teatro Real Coliseo Carlos III, a 11 de diciembre de 2021, en San Lorenzo de El Escorial, Madrid (España). El Real Coliseo Carlos III celebra su 250 aniversario con una programación especial. - Rafael Bastante - Europa Press - Archivo
MADRID 4 Abr. (EUROPA PRESS) -
No todos los días un rey ejerce de guía, pero en el Real Coliseo Carlos III de San Lorenzo de El Escorial ocurre cada semana. Allí, un actor que da vida a Carlos III recibe a los visitantes para conducirlos al siglo XVIII y desvelar, en primera persona, los secretos de uno de los teatros más singulares de la región.
La experiencia se desarrolla mediante visitas teatralizadas que tienen lugar los martes y jueves a las 12 horas, una propuesta gratuita y con aforo limitado que combina historia, cultura y patrimonio. La actividad, recomendada para mayores de 12 años, requiere reserva previa por correo electrónico y confirmación por parte del propio teatro.
Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1995, el Coliseo es el teatro cubierto más antiguo que se conserva en España y el único teatro de corte que sigue en funcionamiento. Su origen se sitúa en la llegada al trono de Carlos III en 1759.
Hijo de Felipe V e Isabel de Farnesio, el monarca impulsó la creación de espacios dedicados al ocio y las artes escénicas, dando lugar a los teatros de los Reales Sitios. El de San Lorenzo de El Escorial fue uno de los más destacados, concebido como punto de encuentro para la corte durante sus estancias.
El edificio fue proyectado por el arquitecto Jaime Marquet e inaugurado en 1771, siguiendo modelos barrocos europeos. En sus primeras décadas acogió a compañías de teatro, música y danza, con un público que abarcaba desde la nobleza en los palcos hasta la servidumbre y las tropas en el patio.
DEL ESPLENDOR AL OLVIDO Y SU RECUPERACIÓN
El paso del tiempo llevó al Coliseo por etapas de esplendor y declive. Durante la Guerra de la Independencia Española fue utilizado como cuartel, lo que deterioró el edificio. Más tarde, la desamortización impulsada por Pascual Madoz provocó su venta y una notable reducción de su actividad.
El resurgir llegaría ya en el siglo XX de la mano de autores como Jacinto Benavente, junto a otros nombres destacados de la escena, que devolvieron al Coliseo parte de su protagonismo cultural. No obstante, la Guerra Civil Española volvió a interrumpir su actividad.
Tras años de uso irregular e incluso su reconversión en sala cinematográfica, el edificio entró en un estado de deterioro hasta que, en la década de los setenta, una iniciativa privada evitó su desaparición y promovió su recuperación. Reabierto en 1979 bajo la presidencia de Reina Sofía, el teatro recuperó su vocación escénica, que se consolidó tras una nueva rehabilitación que finalizó en 2010.