Publicado 15/09/2022 14:13

Consejos y precauciones para conducir por trayectos de montaña

Archivo - Un coche circula por una de las carreteras de la Sierra de Ancares, a 3 de abril de 2022, en Cervantes, Lugo, Galicia (España).
Archivo - Un coche circula por una de las carreteras de la Sierra de Ancares, a 3 de abril de 2022, en Cervantes, Lugo, Galicia (España). - Carlos Castro - Europa Press - Archivo

   MADRID, 15 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Algunos de los inconvenientes habituales al hacer una escapada a la montaña tienen que ver con las características específicas del terreno y también con las carreteras, que pueden carecer de un mantenimiento periódico, ser estrechas, tener poca visibilidad o están llenas de curvas. Por ello, es necesario tomar una serie de precauciones para reducir todo lo posible los riesgos en este tipo de desplazamientos.

   Antes de salir hay que asegurarse de que la documentación del vehículo está al día y de que el coche está en las condiciones adecuadas para realizar un viaje: ha pasado la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), los niveles de agua y aceite son los adecuados, la presión de los neumáticos es la correcta, los frenos funcionan, los limpiaparabrisas están en buen estado, la rueda de repuesto está en orden y hay combustible suficiente en el depósito.

   El desgaste mecánico del vehículo es mayor al conducir por carreteras de montaña que en vías convencionales, por lo que lo mejor es que acudir a un taller de confianza y asegurarse de que el coche está en condiciones óptimas para este tipo de viaje.

   Si, a pesar de todas estas precauciones se tiene algún percance lo ideal es contar con un buen servicio de asistencia que proporcione las mejores condiciones y la cobertura necesaria en este tipo de trayectos, como el que ofrece el RACC, un referente internacional en el ámbito de la movilidad.

   En las carreteras de montaña también hay que tener precaución con las curvas y los adelantamientos. En ese sentido, se debe circular a una velocidad adecuada y respetar siempre la señalización.

   En las curvas muy cerradas es aconsejable cambiar de marcha para tomarlas mejor y para que actúe el freno de motor, mientras que en las más abiertas es preferible el uso de los frenos antes de entrar en ellas.

   Nunca se debe frenar durante una curva, sino antes de entrar en ella. En el caso de tener que frenar lo recomendables es hacerlo con golpes repetidos y teniendo en cuenta que se necesitará más distancia de frenado.

   En las pendientes se debe dar prioridad al conductor que circula en dirección ascendente. En los ascensos a la montaña, es importante que la velocidad sea constante para evitar problemas con el vehículo.

   En los descensos pronunciados se debe evitar utilizar el freno; en su lugar, hay que utilizar el freno de motor y propiciar el uso de marchas cortas para evitar el calentamiento de los frenos. Además, no se debe usar nunca el punto muerto, que favorece la inestabilidad y la aceleración del vehículo, aumentando el riesgo de accidente.

CONTRATIEMPOS QUE PUEDEN SURGIR EN TRAYECTOS DE MONTAÑA

   El terreno montañoso es mucho más irregular e inestable que cualquier otro y pueden surgir contratiempos que difícilmente se encuentran en carreteras convencionales, como desprendimientos, vegetación en medio de la carretera o incluso animales en libertad.

   También hay que tener en cuenta los elementos meteorológicos, pues la montaña tiene un microclima particular que favorece ciertas condiciones adversas, como la niebla, que puede hacer perder visibilidad en cuestión de segundos.

   Por todo ello, se debe conducir con atención y a una velocidad moderada para tener mayor tiempo de reacción ante cualquier imprevisto.

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