PONTEVEDRA, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -
Los representantes de los trabajadores y la dirección de Treves-Galicia han roto las negociaciones que mantenían para alcanzar un acuerdo sobre el expediente de regulación de empleo (ERE) que la empresa tiene previsto llevar a cabo durante el próximo año.
La fábrica de O Campiño está formada por 151 trabajadores, todos ellos tendrían que someterse a ese ERE durante 40 días para ajustarse a la producción de la planta PSA-Citroën de Vigo, que durante el verano de 2013 dejará de fabricar el C-4 Picasso.
Los representantes sindicales, encabezados por el presidente del comité de empresa, David Couñago, reclaman una compensación salarial ante la aplicación de esta regulación. Según apunta Couñago, ante esta situación, se presume que el próximo año será conflictivo desde el punto de vista laboral.
"2013 va a ser un año conflictivo. La dirección de Treves quiere aplicar la reforma laboral del PP", apuntó David Couñago, quien ha afirmado que las cuatro reuniones que mantuvieron con la dirección de esta multinacional francesa fueron un "paripé", porque solo había desacuerdo en la equiparación de los días de regulación de empleo entre las distintas categorías de trabajadores.
"Las diferencias eran mínimas" asegura Rafael Iglesias, secretario comarcal de la CIG, sindicato mayoritario en el comité de personal de la empresa.
En la última reunión mantenida este jueves, según los sindicatos, la empresa se negó a negociar a pesar de la presencia del jefe de la Inspección de Trabajo, José María Casas de Ron, a quien la CIG, culpa de no haber forzado a la empresa a llegar a un acuerdo.
"NO VAMOS A QUEDAR CON BRAZOS CRUZADOS"
El día 12 de enero, los trabajadores de la factoría, auxiliar de Citroën, están convocados a una asamblea en los locales sindicales y allí decidirán los actos de protesta que llevarán a cabo durante los próximos meses.
"No vamos a quedar con los brazos cerrados cuando la dirección de Treves quiere aplicar la reforma laboral del Partido Popular y ahora vamos a tener que ir a un acuerdo de mínimos", ha advertido David Couñago.