BRUSELAS, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -
Funcionarios de la Comisión Europea han realizado este martes inspecciones por sorpresa en los locales de empresas activas en el sector de fabricación de camiones en varios Estados miembros ante las sospechas de que están participando en acuerdos ilegales para pactar los precios y repartirse el mercado.
"La Comisión tiene motivos para creer que las compañías afectadas pueden haber vulnerado las normas de la UE que prohíben los cárteles y las prácticas comerciales restrictivas y el abuso de posición dominante", ha dicho el Ejecutivo comunitario en un comunicado.
Siguiendo su práctica habitual, la Comisión no ha identificado a las empresas afectadas por las inspecciones ni los Estados miembros donde se han realizado. De confirmarse las sospechas, Bruselas podría imponer a las compañías fuertes multas.
Los funcionarios comunitarios han estado acompañados por sus homólogos de las respectivas autoridades nacionales de competencia.
Las inspecciones por sorpresa constituyen un paso preliminar en las investigaciones sobre posibles infracciones a las normas de competencia. El hecho de que se lleven a cabo no significa que las empresas son culpables ni prejuzga el resultado de las pesquisas.
No existen plazos legales para completar la investigación. Su duración depende de una serie de factores como la complejidad del caso, el grado de colaboración de las empresas o el ejercicio del derecho de defensa, según ha explicado Bruselas.