MURCIA, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los apicultores de la Región de Murcia han alertado sobre el fin de su sector debido al despoblamiento de las abejas --por encima del 30 por ciento en algunos casos--, la especulación y las barreras de mercados exportadores, por lo que solicitan entre otras cosas la protección de los reglamentos de la UE, la potenciación de la I+D y su declaración como Bien Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
Así lo han hecho saber en rueda de prensa el secretario de Organización de COAG Murcia, Francisco Gil, el veterinario de la Asociación de Defensa Sanitaria (ADS), Carlos Zafra, y el apicultor Pedro Chinchilla, miembro de la Asociación de Apicultores de la Región, integrada en COAG y que aglutina el 92 por ciento de los más de cien apicultores profesionales.
La Región de Murcia cuenta con más de cien apicultores profesionales que cultivan más de 100.000 colmenas, y hay entre 180 y 200 aficionados del sector, mientras que la producción de miel varía de un año a otro, de forma que en un ejercicio excelente y a plena producción se puede llegar a los cinco millones de kilogramos.
La miel de la Región se extrae del azahar, el romero, la albaida, el girasol o las milflores, mientras que los profesionales de la Región, que son reconocidos a nivel nacional, suelen sacar unas tres veces la miel de la colmena al año. Todo ello sin olvidar que el papel en la polinización de los cítricos, en los almendros, en los frutales y en los melones, por ejemplo.
DIFICULTADES
Sin embargo, Gil ha manifestado que el sector en la Región sufre el despoblamiento de sus colmenas por el abandono o muerte de las abejas, por encima del 30 por ciento en algunos casos. Entre los causantes se encuentran las heladas y la situación climatológica, que ha provocado que no haya floración, por lo que las abejas no se pueden alimentar.
Además, señalan a un ácaro denominado Varroa como causante de este despoblamiento, ya que está "haciendo estragos en las colmenas" a nivel mundial.
La Varroa es un parásito que se reproduce dentro de la celdilla de la cría de la abeja, donde empieza a absorber su hemolinfa, de forma que, cuando esa abeja nace está muy deteriorada, deforme, con el abdomen pequeño, sin patas o mal desarrollada. Además, este parásito actúa de vector y transmisor de otras enfermedades, como el virus de las alas cortadas, con el que las abejas nacen sin alas.
En este sentido, Zafra dice que este parásito puede ser combatido por varios tratamientos, entre ellos algunos químicos y otros orgánicos, pero su efectividad es "muy limitada".
De esta forma, el veterinario advierte que actualmente sólo hay un tratamiento efectivo que sale a un precio de tres euros por colmena, lo que es bastante elevado, ya que los apicultores profesionales pueden tener hasta 1.000 colmenas y realizan como mínimo dos tratamientos al año.
Este tratamiento está subvencionado gracias al Plan Nacional Apícola, pero sólo se subvenciona un tratamiento, y el segundo ya no recibe ayudas. Además, Zafra explica que la Varroa se hace resistente a los productos utilizados, y no hay ninguna alternativa. Por ello, Gil demanda más investigación para ver de qué forma se le puede hacer frente a este parásito.
Por si fuera Poco, Gil ha criticado que se está "especulando con el precio de la miel, de forma que el trabajo de tanto esfuerzo que hacen los apicultores murcianos se lo llevan cuatro señores, que son los que manejan todo el asunto y cuyas mieles se desconoce de dónde provienen, de forma sospechosa.
Además, ha criticado que el mercado alemán está "agrediendo a los intereses de los apicultores españoles, poniendo determinadas trabas a la hora de que la miel española esté en Alemania, y están utilizando como argumento la bajada de los precios".
Otra de las amenazas es el abejaruco, que es un ave en peligro de extinción que se dedica exclusivamente a comer abejas, y cuando le da por ensañarse con una colmena "se la carga entera". El problema es que este pájaro está en peligro de extinción, y en la Región de Murcia "hay muchísimos" y su población está creciendo "una barbaridad".
REIVINDICACIONES
Ante esta situación, y aprovechando la Reforma de la Política Agraria Común (PAC), Gil solicita que se potencie la apicultura en los nuevos reglamentos. Por ejemplo, reivindica su inclusión en el borrador de la Organización Común de los Mercados Agrícolas (OCM Única).
COAG también quiere que el sector se incluya en el futuro reglamento de desarrollo rural, donde hasta ahora no aparece; y en el futuro reglamento de pago único, ya que hasta ahora cobran los cereales, el ovino, el vacuno "y montones de productos" por cumplir unas normativas dentro del mundo medioambiental.
A nivel nacional, también pide que no se olvide la apicultura dentro del futuro decreto de daños climáticos que está estudiándose en Madrid y que ya ha anunciado el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete.
Igualmente, ha recordado que el Gobierno francés y los apicultores de toda España están impulsando el reconocimiento del sector como Bien Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO, lo que permitiría que todas las administraciones hicieran todos los esfuerzos para mantener el sector y ponerlo en valor.
El reconocimiento "permitiría obtener recursos para investigación o para crecimiento". Y es que los apicultores no quieren subvenciones, que no sirven de nada si no hay colmenas, sino que solicitan que haya un precio "digno".
En este sentido, COAG ha anunciado que realizará una acto en las próximas semanas en la Región de Murcia, probablemente en Santo Domingo, donde los apicultores de la Región van a acudir para recoger firmas y recibir el apoyo de la sociedad para conseguir este objetivo importante dada la situación de gravedad del sector.
PROBLEMAS PUNTUALES EN LA REGIÓN
En la Región de Murcia, Gil dice que hay problemas puntuales, ya que se dan robos para alimentación en pequeña escala, así como para utilizar los panales y llevarlos a otras regiones con el fin de que se utilicen de forma descontrolada en invernaderos, vendiéndolos a precios "bastante importantes".
COAG ya está trabajando con la Guardia Civil para atajar estos robos, pero pide que haya un control de la apicultura en el campo y que no haya ninguna colmena sin identificar, y que todos los apicultores estén dentro de una Agrupación de Defensa Sanitaria, y con el consiguiente control por parte de la Administración de todas las colmenas.
Otro de los problemas detectados a nivel regional es que, como prácticamente no hay floración en ninguna parte de España, hay una avalancha de apicultores valencianos y de Castilla-La Mancha en toda la huerta de Murcia por la floración del azahar y el almendro.
Esto está generando una "invasión" con un "descontrol absoluto" de comunidades vecinas. Por ello, COAG recuerda que lleva pidiendo mucho tiempo a la Administración regional una legislación como tienen el resto de comunidades autónomas, consistente en un Plan Regional de Asentamientos Apícolas para tener controladas las colmenas.
DEMANDA DE EMPLEO
COAG también ha detectado una demanda "importante de jóvenes" para trabajar en el sector apícola, lo que no saben si se debe a la crisis o a la promoción de los hijos de los propios agricultores, pero la organización agraria tiene más de 50 solicitudes con ganas de incorporarse al sector.
Esta población se incorporaría a la Seguridad Social como autónomos, por lo que COAG pide que se abran cuanto antes las ayudas que marca la Unión Europea, y que vienen cofinanciadas por el 75 por ciento de fondos comunitarios, más un 15 por ciento de fondos de Madrid, por lo que implica "muy pocos esfuerzos de la Comunidad".