El Colegio de Psicólogos de Murcia apuesta por formar psicólogos de parentalidad para gestionar rupturas matrimoniales

Publicado 01/10/2018 11:29:36CET

Los datos indican que entre un 8 y un 15% de las familias en proceso de divorcio se encuentran dentro de las altamente conflictivas

MURCIA, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Colegio Oficial de Psicólogos de la Región de Murcia apuesta por la formación de calidad de psicólogos coordinadores de parentalidad, una nueva figura orientada a gestionar situaciones de especial conflictividad en rupturas matrimoniales y divorcios en los que se ven involucrados y afectados los hijos de la pareja.

En concreto, el Colegio destaca que esta figura es esencial precisamente en estas situaciones en las que los progenitores se encuentran imbuidos en un elevado conflicto y no son capaces de ver el daño que ello provoca en sus hijos, haciéndoles partícipes de una realidad en la que deberían estar al margen y en la que toda la sociedad tiene que trabajar para garantizar el bienestar de los niños.

El Colegio Oficial de Psicólogos ha hecho estas declaraciones esta semana, coincidiendo la publicación de los datos sobre la distribución de las custodias de los hijos tras el divorcio de los progenitores.

ENTRE UN 8 Y UN 15% DE LOS CASOS, ALTAMENTE CONFLICTIVOS

A este respecto, la institución colegiada recuerda que los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) únicamente recogen los datos de las disoluciones de los matrimonios contraídos, divorcios que suponen un 95% de los datos facilitados, separaciones y nulidades. Sin embargo, no aparecen en estas estadísticas lo que sucede en las parejas de hecho, ni en tantos incidentes de modificación de medidas que se tramitan cada año.

Los datos sobre la distribución compartida de las custodias a nivel nacional reflejan un porcentaje de un 30,2%, decantándose el resto en custodias exclusivas fundamentalmente hacia la madre, ya que sólo representan un 4,4% las exclusivas hacia el padre, tal y como destaca el Colegio de Psicólogos.

Estos datos a nivel nacional tienen una gran variabilidad que comprende desde el 47,2% de custodias compartidas en las Islas Baleares, al 16% en Extremadura, siendo seguida por la Región de Murcia con un 17,1% de atribuciones compartidas de la custodia.

La estadística también indica que un 77,2% de los divorcios se tramitan de mutuo acuerdo, pero no se tienen en cuenta las cifras del volumen de procedimientos contenciosos que soportan los Juzgados tanto específicos de Familia, como mixtos de la Región, y el número de familias que "complican sus rupturas enredándose en un conflicto muchas veces extremo en el que involucran a sus hijos, poniéndolos en riesgo emocional".

Los datos indican que entre un 8 y un 15% de las familias en proceso de divorcio se encuentran dentro de las altamente conflictivas y éstas pueden llegar a copar el 90% de los recursos de los juzgados de familia y los profesionales involucrados.

LOS PSICÓLOGOS DE PARENTALIDAD

El Colegio de Psicólogos destaca que es precisamente el conflicto y la imposibilidad de una buena gestión de la ruptura por parte de los progenitores lo que realmente provoca el desajuste psicológico en los menores, por lo que se hace especialmente útil la figura de los psicólogos de parentalidad.

El psicólogo coordinador de parentalidad trabajará en coordinación con el juez encargado del caso, informándole de la evolución de la intervención con la familia. Esta figura garantiza el cumplimiento de la sentencia y ayuda a gestionar las diferencias entre las partes siempre desde la premisa del mejor interés de los hijos.

El Colegio de Psicólogos se preocupa por garantizar la formación especializada que necesitan estos profesionales, que se añade a la propia de su formación general, según las mismas fuentes.

Además de asesorar en un plano psicoeducativo a los progenitores en temas como el desarrollo evolutivo, el impacto del conflicto de los adultos en los menores, la disciplina y los estilos educativos. etc., tiene un papel esencial trabajando incluso desde un marco de intervención psicológica que puede adoptar en caso necesario carácter directivo a fin de lograr minimizar el impacto emocional de una separación conflictiva en los hijos, centrándose siempre en las necesidades de los menores.

Además, este profesional "ayudará a los padres a gestionar los sentimientos negativos y a comunicarse, así como a tener como meta la extinción de los comportamientos de los adultos que se valore que conllevan sufrimiento y estrés en los menores como, por ejemplo, los conflictos de lealtades", explica el Colegio.

El fin último será normalizar los intercambios entre los adultos, destinada a que logren ejercer las funciones que les son propias como progenitores, de manera coordinada y asumiendo los continuos retos que supone la crianza de unos hijos.

El objetivo final es que los progenitores aprendan a proteger a sus hijos del conflicto entre sus padres, aumente la cooperación como padres y mejore sus habilidades de comunicación, resolviendo las cuestiones que les conciernen como progenitores.

El psicólogo como coordinador de parentalidad es, por tanto, "un profesional altamente especializado que requiere de conocimientos específicos entre otras cosas en la gestión de conflictos, pero que necesita contar con una sólida formación psicológica que facilite su desempeño", subraya.