Publicado 02/12/2020 14:24CET

CROEM insta a no subir impuestos y a tener una "especial sensibilidad" con los sectores más afectados

MURCIA, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Confederación Regional de Organizaciones Empresariales de Murcia (CROEM) ha considerado que entre las medidas para afrontar la salida de la crisis sanitaria "no puede estar una posible subida de impuestos porque no estamos en el contexto para endurecer el sistema tributario". Y es que, en su opinión, "es el momento de aparcar ideologías y enfrentamientos absurdos porque se trata de avanzar en una única dirección: la recuperación económica de la región".

En su Boletín de coyuntura económica del tercer trimestre de 2020, CROEM ha advertido que la pandemia de Covid-19 está teniendo en estos últimos meses un impacto de una "extraordinaria intensidad", y "tanto la Región de Murcia como España se encuentran inmersas en la segunda ola de un fenómeno con notables repercusiones sanitarias y económicas".

Desde una perspectiva sanitaria, CROEM ha recordado que la enfermedad ha supuesto la pérdida de más de 600 vidas de conciudadanos de la Región de Murcia y está llevando al límite el sistema asistencial de salud. Por tanto, considera "comprensibles" las duras iniciativas adoptadas de distanciamiento social, limitación de la movilidad y uso obligatorio de mascarillas para contener la propagación de la enfermedad.

Sin dudar del carácter prioritario que la salud debe tener en la situación actual, la patronal cree que "no puede negarse que tanto el propio virus como las medidas desarrolladas han tenido asimismo severas repercusiones económicas, hasta el punto de que la contracción que ha experimentado la actividad económica apenas tiene precedentes históricos".

De hecho, explica que la economía española ha sido una de las más duramente golpeadas y la Región de Murcia "tampoco escapa a esta dinámica" y, si bien el impacto "ha sido ligeramente menor al nacional, éste no ha sido ni leve ni fácilmente reparable". Tanto es así que, a su juicio, "resulta difícil discernir cuándo se retornará a una normalización de la actividad".

La Confederación advierte que debe tenerse en cuenta que, además, el retorno a niveles pre-crisis "va a ser forzosamente asimétrico en los distintos sectores económicos, sometidos a condicionantes muy diferenciados".

Por tanto, sostiene que la respuesta de la política económica, que deberá tener una adecuada coordinación entre las medidas fiscales, monetarias y de apoyo, "debería estar orientada a apoyar la recuperación de la actividad y facilitar el ajuste estructural de la economía al escenario previsible tras la pandemia".

En su opinión, es "imprescindible" que haya una "especial sensibilidad" con las ramas de actividad más afectadas "como los sectores del turismo, la hostelería y el comercio". Se requiere, en definitiva, "de unas medidas de una elevada contundencia con el objetivo de evitar que los devastadores efectos económicos actuales se conviertan en persistentes y afecten en el medio y largo plazo".

"Es el tiempo de los líderes, ya que están en juego el futuro de generaciones venideras", según CROEM, que estima que aprender de lo sucedido "debe servir para reforzar nuestro sistema sanitario, en especial la Atención Primaria como objetivo prioritario, pero también para eliminar las trabas que condicionan la actividad empresarial, que es la que garantiza la creación de riqueza y empleo y sostiene la economía".

BALANCE ECONÓMICO

La CROEm ha detallado que en el tercer trimestre se mantiene una situación económica complicada, ya que el sector Servicios cae menos que en el conjunto del país, mientras que la Agricultura e Industrias esenciales resisten mejor; las Exportaciones e Importaciones registran importantes bajadas; y el empleo se recupera en algunas comarcas.

"El coronavirus ha ocasionado una crisis sanitaria con pocos precedentes y con graves repercusiones económicas", según CROEM que, en este contexto, señala que España es uno de los países más duramente golpeados. Así, entre julio y septiembre la contracción anual del PIB se situó en el -8,7%, y para el conjunto del año el Gobierno cifra una caída del -11,2%.

Con respecto a la economía regional, en el tercer trimestre ha atenuado las pérdidas de los dos anteriores y está resistiendo algo mejor que la nacional los envites de la pandemia, aunque en comparación con 2019 el PIB todavía se contrae un 4,3%. En el conjunto del año, la contracción del PIB podría situarse entre el 7,2% y el 12,6%.

Si se detalla por sectores, Agricultura muestra importantes caídas en las principales cosechas, a su vez, tanto el sacrificio de ganado como la pesca desembarcada en el Puerto de Cartagena, dibujan tendencias negativas.

Por su parte, el sector industrial regional modera su tendencia a la baja, y se sitúa como la Comunidad Autónoma con mejores resultados en la media del año; y la Construcción muestra una caída significativa de actividad en el tercer trimestre, con bajos niveles de obra pública y de inicio de nuevas viviendas.

El sector Servicios, por su parte, registra un deterioro menor que el nacional, aunque desigual por ramas, situándose entre las más afectadas la turística, la comercial y el transporte.

En lo que atañe al mercado laboral, entre junio y septiembre la Región registró 2.409 nuevos desempleados al tiempo que se constatan 2.960 afiliados menos que en junio. "No extraña el repunte de la tasa de paro hasta el 17,2%, aunque se aprecia cierta reactivación en las comarcas de Guadalentín, Huerta de Murcia, y Oriental", añade la patronal.

De hecho, explica que Murcia es (junto a Castilla-La Mancha) la única Comunidad que crea empleo en términos anuales (+ 4.475 pese a tener 18.008 parados más).

Por su lado, los precios se mantuvieron en negativo a cierre del tercer trimestre, cerrándolo en un -0,4%, tasa cercana a la nacional.
A su vez, las exportaciones también disminuyeron --aunque las no energéticas tuvieron resultados positivos-- y las importaciones dibujaron la misma tendencia, dando lugar de este modo a un saldo comercial positivo.

Por otra parte, el déficit del sector público se corrige parcialmente (aunque se han suspendido las reglas de déficit para hacer frente a la pandemia) y los plazos de pagos se han reducido al mínimo.