Premio nacional de Buenas Prácticas para el modelo de prevención del consumo de alcohol y drogas de la Región

Publicado 25/10/2018 11:03:51CET

Esta iniciativa ha formado a 1.400 profesionales sanitarios, y 58.400 alumnos de Secundaria han recibido prevención

MURCIA, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

El programa Argos ha recibido el premio a las Buenas Prácticas en la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el Sistema Nacional de Salud, que otorga el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, por su novedosa forma de integrar la prevención del consumo de alcohol y otras drogas al coordinar a todos los agentes implicados (centros de salud, centros educativos, ayuntamientos y farmacias, entre otoros) en proyectos de salud sociosanitaria.

Se trata de un modelo de estrategia de intervención orientado a la prevención, la detección precoz y el tratamiento de problemas relacionados con el consumo de alcohol, cánnabis, tabaco y otras drogas en los centros de atención primaria de la Región de Murcia. Para ello desde 2010 se han formado 1.394 médicos, enfermeros, matronas, pediatras y otros profesionales, según explican fuentes del Ejecutivo regional.

En este sentido, el director general de Salud Pública y Adicciones, José Carlos Vicente, ha destacado "la importancia de la labor preventiva que realizan los profesionales de atención primaria para disminuir el consumo de estas sustancias", y ha añadido que "resulta imprescindible que cuenten con los conocimientos, las herramientas y las habilidades necesarias para abordar las múltiples situaciones que pueden presentarse".

LÍNEAS DE ACTUACIÓN

Argos está concebido como una intervención integral y gradual, en la que las actuaciones se alimentan y potencian entre sí, que cuenta con cuatro proyectos: Argos-Atención Primaria, basado en la formación de los sanitarios para la detección y atención de los consumos de los usuarios de centros de salud; Argos-Comunitario, que pretende la movilización de la comunidad para la protección de los menores ante el consumo de drogas, mediante la colaboración de los centros de salud, centros educativos y ayuntamientos; Argos-Familias, para ayudar a los padres a proteger a sus hijos menores frente a las drogas, con el apoyo de Pediatría de Atención Primaria, entidades locales y oficinas de farmacia; y Nacer y Crecer sin Alcohol, que se encarga de dar a conocer a las mujeres embarazadas y lactando los riesgos del uso de bebidas alcohólicas y otras drogas en el presente y futuro de sus hijos, mediante la detección de consumos de drogas como factores medioambientales y el seguimiento de los niños afectados.

De esta manera, "se conjuga la acción en los ámbitos sanitario, educativo, familiar y comunitario con los objetivos de fomentar estilos de vida más saludables, alejados de las adicciones, al tiempo que se contribuye a reducir la prevalencia de pacientes consumidores", ha indicado José Carlos Vicente.

PREVENCIÓN EN MENORES

Además, en el marco de este programa se lleva a cabo el proyecto Argos-Comunitario-Educativo, que en coordinación con la Consejería de Educación, Juventud y Deportes, las entidades locales y los centros de salud, desarrollan los materiales educativos 'Alcohol: Conciencia con Ciencia', que trabaja la prevención del consumo de alcohol en alumnos de 1º de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y 'Drogas: Altacan', para la prevención del consumo de alcohol, tabaco y cánnabis en alumnos de 2º de ESO, por el que ya han pasado desde 2013, 50.407 alumnos de 1º de ESO y, desde el anterior curso escolar, 8.000 alumnos de 2º de ESO en toda la Región, puesto que la edad media del primer consumo de alcohol y tabaco se da en torno a los 14 años y de cánnabis a los 14,7 años.

El consumo de alcohol, cánnabis y tabaco en menores es un problema de salud pública debido a las elevadas tasas de consumo y a las graves consecuencias que tiene, recuerdan las mismas fuentes en comunicado de prensa.

Ante este escenario, los objetivos de esta iniciativa pasan por la disminución de la proporción de alumnado que consume alcohol, cánnabis y tabaco, mediante el aumento de la percepción de riesgo, facilitando conocimientos sobre las consecuencias del consumo a menores y familias, y promoviendo la reflexión sobre el actual patrón de consumo y habilidades de resistencia a la presión de grupo.