Vvista aérea del recinto superior del Castillejo de Monteagudo (Murcia), el antiguo palacio fortificado del rey Ibn Mardanís - AYUNTAMIENTO DE MURCIA
MURCIA 7 Oct. (EUROPA PRESS) -
Las labores de investigación, documentación y conservación que se desarrollan en el recinto superior del Castillejo, en la pedanía murciana de Monteagudo, se concentran en el patio de crucero, uno de los espacios estructurantes para conocer la organización del antiguo Palacio de Ibn Mardanís.
La intervención, que se ejecuta de forma simultánea en tres áreas (el interior oeste del edificio, el Patio de Crucero y los espacios exteriores del lado sureste), cuenta con un equipo multidisciplinar compuesto por 23 profesionales de la arqueología, la restauración y la construcción.
Tras unas primeras labores de limpieza, desbroce y acondicionamiento de los accesos, los trabajos se enfocan en la recuperación de las estructuras históricas del núcleo palaciego, según ha informado el Ayuntamiento.
En el Patio de Crucero, los especialistas están procediendo a la retirada manual de los morteros contemporáneos que recubren los muros y la balsa original, tareas que posteriormente continuarán sobre el suelo del patio.
Esta actuación paso a paso, supervisada de manera directa por arqueólogos y restauradores, busca sacar a la luz y documentar posibles nuevos muros, vanos o accesos históricos antes de determinar los siguientes pasos de la excavación.
EL CORAZÓN DEL NÚCLEO PALACIEGO
El Patio de Crucero albergaba una posición central dentro del recinto superior del complejo. Con unas dimensiones aproximadas de 33 metros de largo por 17 metros de ancho, este espacio rectangular articulaba las principales dependencias palaciegas y organizaba los recorridos interiores.
Su diseño combinaba arquitectura, zonas ajardinadas y elementos hidráulicos mediante andenes en forma de cruz que dividían los jardines y conectaban con dos albercas situadas en los extremos, frente a las estancias principales.
De este modo, además de constituir una de las áreas fundamentales de recreo del palacio, el patio cumplía una función clave en la circulación del enclave andalusí.