MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -
El candidato socialista a la Alcaldía de Madrid, Jaime Lissavetzky, ha confesado este miércoles que últimamente se acuerda mucho de 'Alicia en el país de las maravillas', de Lewis Carroll, pero transformado en "Gallardón en el Palacio de Cibeles", donde "desde arriba vislumbra una realidad que es virtual".
En un acto de apoyo al candidato por parte de mujeres, reunidas en la plataforma 'Madrileñas', el socialista ha confesado no entender el afán del primer edil por el Madrid monumental y "por salir en el Libro Guinness aunque no se sabe por qué pero lo importante para él es salir por algo". Y es cree que no se puede seguir con ese modelo de gestión, abanderado por "el lujo de Cibeles, con sólo una partecita para la cultura y con un restaurante giratorio arriba".
La presentación de la plataforma ha empezado pocos minutos después de que el candidato socialista se encontrara por casualidad en el Barrio de las Letras con otro candidato, el 'popular' Alberto Ruiz-Gallardón, quien lo estaba recorriendo junto con un grupo de periodistas dentro de su agenda de actos electorales.
"Sin vosotras no gano nada, o me apoyáis o me voy", ha advertido Lissavetzky a las presentes, todo ello tras declarar su "orgullo" por haber sido secretario de Estado de un Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero durante siete años en los que, como ha afirmado, se ha trabajado intensamente por la igualdad de la mujer.
Delante de ellas ha desgranado algunas de sus propuestas en materia de igualdad, como la creación de pisos puente para las mujeres maltratadas, una apuesta por la Agencia por el Empleo reconvertida en agencia de colocación, la elaboración de un directorio de empresas municipales con planes de igualdad, campañas informativas... Con estas iniciativas quiere demostrar su compromiso con las mujeres frente a un Gobierno "que no ha tenido una política con ellas como se merecen". "Yo no me voy a olvidar de vosotras", ha prometido.
EL POLI BUENO Y MALO EN EL PP
El PP, por otro lado, ha sido el blanco de todas sus críticas. Así, ha asegurado que le hace "gracia" el "juego de poli bueno y poli malo" del PP, donde "Aznar manda, Rayoy calla y otorga y algunos costaleros, como Ruiz-Gallardón, que tiene unas ganas de apoyar a Rajoy tremendas". Además, cree que el primer edil está "obsesionado por el Gobierno de la Nación". "Tío, háztelo mirar, háblalo con la familia, todo el día con el Zapatero, Zapatero, Zapatero. Es posiblemente porque está aburrido al llevar ya 28 años en Madrid", ha declarado.
El socialista ha bromeado diciendo que "no tiene experiencia", al menos no en el Ayuntamiento, ya que, como ha recordado, ha sido "consejero durante diez años, secretario de la FSM durante seis, secretario de Estado durante siete, diputado y senador. En todos esos puestos nunca perdió "la austeridad en el gasto y esa no es una virtud que predique Gallardón y su equipo".
EXPERIENCIAS DE LAS MUJERES
Lissavetzky ha escuchado a algunas de las mujeres integrantes de 'Madrileñas'. El testimonio más duro ha sido el de una víctima de explotación sexual, que ha relatado que gracias a la ayuda de una asociación ha podido "salir del infierno". "Vuestro apoyo significa nuestra supervivencia", le ha dicho a los socialistas antes de que la sala arrancase en aplausos.
En el acto se han dado cita socialistas como Ángeles González-Sinde, Elena Espinosa o Maru Menéndez. Lissavetzky ha tenido unas palabras de agradecimiento para Cristina Almeida, presente en la sala, y para la concejala Ángeles Álvarez, organizadora del evento.
La primera que ha subido al estrado ha sido la número dos de la lista al Ayuntamiento, Ruth Porta, que ha pedido continuar por la senda de la "alianza y la complicidad entre la izquierda y el movimiento feminista". Allí ha criticado el "plan oculto de la derecha rancia y ultraconservadora" que, en el caso de Gallardón, "tiene nombre y apellidos, Ana Botella, esta mujer que entiende la igualdad entre hombres y mujeres como la entiende".
El siguiente turno ha sido para la diputada autonómica Maru Menéndez, que ha recordado que el PSOE se compromete a crear un Instituto Madrileño de Igualdad, una red de casas de acogida o la elaboración de un plan de igualdad, que está inactivo desde 2005. "Queda menos para que las mujeres podamos ejercer nuestros derechos en libertad, el derecho de las mujeres en la decisión a la maternidad sin el actual bloqueo del Gobierno de Esperanza Aguirre y para que los niños no se segreguen por cuestión de sexo sobre suelo público", ha concluido.
La siguiente en subir al estrado ha sido la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, que ha tenido bien clara la respuesta cuando un hombre le pregunta que más quieren las mujeres. "Es muy fácil, apúntatelo en el móvil, lo queremos absolutamente todo, empleo, educación, acceso a la cultura, autonomía, libertad, amor, relaciones de igualdad, ternura, algo que sólo es posible en una ciudad vivible y no una que nos envejece en el Metro cuando vas en este gran galimatías en que se ha convertido la ciudad", ha explicado. Ha terminado su intervención, una de las más emotivas, diciendo que "el mundo será de las mujeres o no será".
PALIN Y COSPEDAL
La secretaria de Políticas Internacionales del PSOE, Elena Valenciano, ha arropado a Lissavetzky afirmando que el "adversario", el PP, "no cree en la igualdad" y ejemplo de eso es que "cada paso dado por la igualdad ha sido recurrido en los tribunales" por los 'populares'.
Y no se ha olvidado de las declaraciones de la candidata del PP a la Presidencia de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, después de que su contrincante, el socialista José María Barreda, la comparara con la política republicana estadounidense Sarah Palin por su "buena presencia", por ser "agresiva" pero por tener luego "poco fondo".
"Ella le acusa de machista. Los hombres políticos no deben meterse con las mujeres políticas pero ella no puede ampararse en ser mujer para las críticas políticas", ha defendido.