Actualizado 30/04/2012 20:45 CET

AMP.- ETA.- El plan de Interior adopta la iniciativa del PSOE para reconciliar víctimas con etarras mediante encuentros

Incluye que los etarras acogidos al Plan puedan salir de prisión para trabajar o formarse cuando cumplan los requisitos legales exigidos

En los talleres quieren preparar a los reclusos para resistir la "estigmatización" que produce la disidencia

MADRID, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -

El plan Integral de Reinserción de presos terroristas del Ministerio del Interior contempla también encuentros entre los presos de ETA y sus víctimas con la idea de que los asesinos pidan perdón, pese a que éste no es un requisito para acceder a este Plan Integral de Reinserción. De este modo, el Departamento que dirige Jorge Fernández Díaz adopta la iniciativa del Gobierno socialista puesta en marcha durante la pasada legislatura en la cárcel alavesa de Nanclares de Oca en colaboración con el Ejecutivo de Patxi López para reconciliar a víctimas con verdugos.

"La Administración Penitenciaria debe arbitrar los procedimientos para que las víctimas que así lo deseen, puedan recibir el perdón de los penados dispuestos a pedirlo. A tal fin, en el programa se contemplan encuentros destinados a satisfacer esta exigencia legal", dice el contenido íntegro de esta iniciativa al que ha tenido acceso Europa Press.

AUTOR MATERIAL

El programa elaborado por Interior especifica que "la aceptación del encuentro partirá siempre de la víctima, que tendrá que ser la directamente perjudicada por el delito o sus allegados más cercanos". "De la misma forma, el penado que otorga el perdón tiene que ser el autor material o el cooperador directo del hecho delictivo que ha causado el daño", añade. Hasta ahora, en los talleres celebrados en Nanclares de la Oca no era necesario que los encuentros fuesen entre el etarra y su víctima directa.

Garantiza el plan que estos encuentros irán precedidos "de la preparación necesaria para que, en ningún caso, esta actividad pueda suponer un incremento del estado de aflicción de la víctima" y argumenta que "la reparación victimológica no debe considerarse un cuerpo extraño en el tratamiento penitenciario, antes al contrario, debe entenderse como una parte esencial del cumplimiento de la sanción penal impuesta, porque puede coadyuvar a conseguir el objetivo resocializador de la pena privativa de libertad".

"Los mecanismos para hacer posible la reparación de la víctima son además de la reparación material, la reparación moral. Esta reparación moral enmarcada dentro de un programa de tratamiento podría alcanzar objetivos muy positivos en nuestro sistema de ejecución penal, tanto para la víctima como para los terroristas", zanja este punto del programa.

PODRÁN PARTICIPAR TERCERAS PERSONAS O INSTITUCIONES

En otro punto del redactado, el plan añade que para el desarrollo de estas actividades, "se podrá solicitar la participación de personas o instituciones que, desde la pluralidad, hayan obtenido reconocimiento o relevancia social en la defensa de los valores que hayan contribuido a la erradicación de la violencia como legitimadora de cualquier idea, que hayan apoyado el reconocimiento del dolor de las víctimas o que hayan contribuido a la consolidación de los derechos y libertades que identifican nuestro Estado de Derecho".

El pasado 23 de marzo, el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Yuste, aseguró que no estaba previsto reeditar los talleres con careos entre víctimas y etarras. "No hay ningún taller de ningún tipo, ni está previsto en principio, ni en este momento se están celebrando ni hay previsión de que se celebren en el futuro", dijo en declaraciones a los medios de comunicación.

Estas palabras se producían sólo un día después de que la directora de la Oficina de Atención a las Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco, Maixabel Lasa, mostrase convencida de que el Gobierno del PP mantendrá la autorización de llevar a cabo estos talleres. "En lo que yo sé no creo que haya ningún cambio y tengo el convencimiento de que lo que se estaba haciendo se va a mantener, en principio", ha dicho Lasa al ser preguntada en concreto si el cambio de Gobierno ha supuesto algún cambio en esa iniciativa y en las reuniones entre víctimas y verdugos.

En cualquier caso, el perdón no es un requisito para acceder a este programa de Reinserción, sino para tener acceso a beneficios penitenciarios como el tercer grado. Si bien, se contemplan un total de ocho fines entre los que se incluye "la progresiva asunción de las exigencias legales de perdón expreso a las víctimas, reparación del daño y colaboración con las autoridades" con lo que se puede acceder a beneficios penitenciarios.

Otro de los fines es la "preparación para la vida en libertad, resistiendo la estigmatización que en el entorno que justifica planteamientos comprensivos con quienes ejercieron o justificaron la violencia terrorista produce la disidencia de los que asumen el compromiso con la legalidad".

Además el plan dice que se prestará "especial atención" a la realización las actividades culturales, formativas o laborales encaminadas una mejor inserción social el día que obtenga la libertad. "A estos efectos, se podrán utilizar las fórmulas de acceso del penado a recursos externos, cuando cumplan los requisitos legalmente exigidos", según las fuentes penitenciarias consultadas por Europa Press esta frase hace referencia a la posibilidad de que los presos puedan salir de la cárcel para trabajar o formarse, pero siempre que cumplan con los requisitos legales.

Actualmente hay al menos siete miembros de ETA que salen a diario de prisión en virtud del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. Todos ellos se encuentran acogidos a la denominada Vía Nanclares a la se accede tras romper con ETA, pedir perdón y colaborar con la Justicia.

PARTICIPACIÓN "VOLUNTARIA" Y "REVERSIBLE"

La participación en este plan es "voluntaria e individual" y basta con "acreditar el rechazo a la violencia" y la "desvinculación de la organización criminal a la que ha pertenecido o con la que ha estado relacionado". "Si durante el desarrollo del programa, el Equipo de Tratamiento evaluara que un interno manifiesta una actitud contraria a los objetivos de reinserción del programa propondrá su exclusión", advierten.

A la hora de justificar la puesta en marcha de este programa, Interior dice que "no se puede olvidar que, en el caso de delincuentes terroristas, las características de los penados, su disposición a reconocer el daño causado y su voluntad para abandonar las convicciones que les llevaron a delinquir, presentan peculiaridades que es preciso abordar con una estrategia específica".

En ese sentido tiene en cuenta "la organización de referencia no se ha disuelto, que cuenta con un cierto apoyo social y aspira a mantener la cohesión y disciplina de sus militantes encarcelados proyectando una estrategia de imposición al Estado en el diseño y ejecución de su política penitenciaria".

De este modo, considera el Ministerio como "conveniente y oportuno alentar evoluciones positivas de separación respecto al control que las organizaciones criminales mantienen sobre sus presos" y "dentro de la más estricta legalidad", ofertar a aquellos que quieran "de modo fehaciente su reinserción, un catálogo de actividades que facilite su absoluta desafección de organizaciones terroristas".

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