BARCELONA, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -
El ex alcalde de Barcelona Josep Maria Socías Humbert murió hoy en el Hospital de la Vall d'Hebron después de una larga enfermedad, según confirmaron a Europa Press fuentes municipales. Un portavoz del hospital informó de que estuvo ingresado varias semanas.
La capilla ardiente se abrirá mañana martes en el Saló de Cent del Ayuntamiento, entre las 12 y las 15 horas, y allí mismo se celebrará una cerimonia a las 15.30, informó el Consistorio.
Josep Maria Socías Humbert (Barcelona, 24 de octubre de 1937), abogado, sustituyó en la Alcaldía a Joaquim Viola i Sauret entre diciembre de 1976 y enero de 1979, cuando fue sustituido por Narcís Serra. También fue senador, por designación real (1977-79).
Como alcalde --el último no elegido democráticamente, antes de Serra-- se caracterizó por su imagen aperturista entre el final del franquismo y los inicios de la transición, tanto con los partidos democráticos como los asociaciones vecinales de Barcelona.
Además, se caracterizó por impulsar un giro en el urbanismo de la ciudad. Uno de sus principales colaboradores fue Joan Antoni Solans, quien abrió un proceso de creación de plazas y parques y de nuevos centros cívicos, y se empezaron a comprar terrenos para ubicar equipamientos. Uno de los proyectos destacados fue iniciar el gran cambio una parte del Raval.
HOMBRE DE CONFIANZA DE MARTÍN VILLA
Con él se empezó también a desmontar la estructura municipal franquista de cara a la transición, durante la cual fue hombre de confianza de Rodolfo Martín Villa.
Antes de ser alcalde, Socias fue nombrado en 1975 delegado provincial en Barcelona de la Organización Sindical Española (OSE). Buena parte de su carrera profesional se desarrolló en la Central Nacional Sindicalista de Barcelona.
Era licenciado en Derecho por la Universitat de Barcelona (UB) y diplomado en Administración de Empresas.
El ex alcalde --que acabó siendo próximo al PSC-- recibió el 21 de abril el reconocimiento de la Generalitat de Catalunya, que le otorgó una de las Creus de Sant Jordi concedidas este mismo año.
Recibió el galardón por su gestión como alcalde de Barcelona en "una parte decisiva" de la historia de la capital catalana durante la transición.
La Generalitat destacó especialmente su "estilo cercano a la ciudadanía, que le permitió un buen entendimiento con las asociaciones de vecinos y un impulso urbanístico que propició el desarrollo de la capital catalana".
Pocos días antes, al hacerse pública la decisión, el conseller Antoni Castells dijo en nombre del Govern que la decisión de condecorarle "puede ser discutible".
Sin embargo, Castells alegó que desempeñó "un buen servicio a la causa de la democracia, Catalunya y las libertades" en la transición a la democracia. "Habrá gente que pensará que se le tendría que haber dado antes, y gente que pensará que no se le tendría que dar nunca", añadió.