MADRID, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia de Madrid juzgará a partir de mañana a cinco supuestos 'cabezas rapadas' acusados de "sembrar el pánico" en diciembre de 2001 en las calles de Serrano y Concha Espina al invadir dos establecimientos de comida rápida, golpeando a todas las personas que se cruzaban en su camino, agrediendo sexualmente a varias menores de edad y destrozando el mobiliario urbano.
Jesús David B.M., Enrique C.C., Felipe A. D. de U., Isaac F.S. y César A.S. se sentarán en el banquillo de la sección sexta de la Audiencia madrileña como presuntos autores de delitos de desórdenes públicos, amenazas, agresión sexual, lesiones, daños y resistencia a la autoridad, así como de diversas faltas de malos tratos.
El Ministerio Público solicita para ellos penas que oscilan entre los 22 y 6 años de cárcel. Concretamente, Jesús David B.M. se enfrenta a una petición fiscal de 22 años y 15 meses de prisión; Enrique C.C. a 18 años de cárcel, y Felipe A.D. de U. a 8 años y tres meses de privación de libertad. Asimismo, la Fiscalía madrileña pide 6 años de prisión para Isaac F.S. y César A.S.
Además, el representante del Ministerio Público reclama que Jesús David B.M. pague una multa 3.900 euros por cinco faltas de lesiones, un delito de daños y una falta de malos tratos y que el resto de encausados abonen 2.400 euros en concepto de multa por las mismas faltas y delitos.
CONCERTADOS PARA AGREDIR INDISCRIMINADAMENTE
Según el escrito de conclusiones provisionales del fiscal, al que ha tenido acceso Europa Press, sobre las 14.00 horas del 21 de diciembre de 2001 los imputados, "previamente concertados para realizar agresiones indiscriminadas contra las personas y bienes que hallaran a su paso", fueron "sembrando el pánico" en las calles de Serrano y Concha Espina, invadiendo dos establecimientos de comida rápida, golpeando "brutalmente" al gran número de menores que allí se encontraban y agrediendo sexualmente a algunas de ellas.
En primer lugar, el grupo se dirigió al Burguer King de la calle Serrano donde Jesús David B.M. y Enrique C.C. acorralaron a dos menores de edad a las que agarraron fuertemente de los brazos y las arrastraron hacia a ellos, realizándoles diversos tocamientos en el pecho y en las nalgas.
Ante el temor que infundían los procesados, uno de los clientes del establecimiento intentó abandonar el local, lo que alertó a Jesús David B.M. que se abalanzó sobre el adolescente diciéndole que tenía que practicar boxeo, comenzando a propinarle una serie de puñetazos que le ocasionaron lesiones de las que tardó siete días en curar.
"Al observar el gerente del restaurante la conducta violenta de los procesados, se aproximó a ellos invitándoles a unas consumiciones para apaciguarles, recibiendo como respuesta diversos golpes que le derribaron al suelo, donde continuaron propinándole patadas mientras éste se arrastraba a la cocina, causándole lesiones que curaron en seis días", apunta el Ministerio Público.
GOLPES BRUTALES
En medio de esta reyerta, uno de los clientes del local intentó defender a los menores que estaban siendo agredidos por los inculpados pero Felipe A.D. se interpuso en su camino esgrimiendo una navaja de 20 centímetros de hoja, momento que Jesús David B.M. aprovechó para propinar "un brutal golpe" en la cara al hombre con un objeto contundente, provocándole una fractura que tardó 32 días en sanar.
Después de protagonizar estos incidentes, los encausados se adentraron en el Burguer King de la calle Concha Espina donde acorralaron a dos menores, los empujaron y los agredieron. En este acto, Jesús David B.M. le rompió la nariz a un joven al pegarle con violencia en la cara.
"Tras éstas agresiones, los imputados salieron del establecimiento, golpeando a todo aquel que a su paso hallaban, agrediendo a un menor, a una mujer que tenía en brazos a su bebé y a un vendedor ambulante", agrega el escrito del fiscal.
Alertados por los hechos, varios funcionarios de la Guardia Civil se acercaron a las inmediaciones de la calle de Marcelino Santamaría donde detuvieron a Jesús David B.M. quien, al proceder a su identificación, ofreció gran resistencia, causando desperfectos en las motos y en los equipos de transmisiones de los agentes.