BRUSELAS 18 Mar. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha afirmado que la organización de la representación exterior de las comunidades autónomas es una cuestión de derecho constitucional nacional sobre la que Bruselas no tiene nada que decir.
Barroso responde así a una interpelación parlamentaria de los eurodiputados de Convergència i Unió, PSC, Iniciativa, PNV y BNG sobre los planes del ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, de agrupar en las embajadas españolas a los funcionarios de las oficinas autonómicas en el exterior.
Los parlamentarios preguntaban al presidente de la Comisión si la propuesta de Margallo "respeta los principios de subsidiariedad y proporcionalidad" y si "la limitación en la representación exterior de las comunidades autónomas españolas es coherente con el principio de que las decisiones se tomen lo más cerca posible de los ciudadanos".
"Los principios de subsidiariedad y proporcionalidad rigen el ejercicio de las competencias de la Unión. La cuestión de si esos principios también rigen la organización política interior de un Estado miembro y, de ser así, hasta qué punto, incumbe al Derecho constitucional nacional", afirma Barroso en su respuesta.
Además, prosigue el presidente de la Comisión, "la Unión debe respetar la identidad nacional de los Estados miembros, que es inherente a las estructuras fundamentales políticas y constitucionales de estos, también en lo referente a la autonomía local y regional".
"Por lo tanto, no corresponde a la Comisión formular observaciones sobre las estructuras internas de un Estado miembro", concluye Barroso.