MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -
El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha citado para el próximo miércoles, a partir de las 10.00 horas, a los peritos de la compañía Telefónica Móviles que analizaron las llamadas que se produjeron en el entorno del bar 'Faisán' de Irún (Guipúzcoa) el 4 de mayo de 2006, día en el que presuntamente se produjo un chivatazo al aparato de extorsión de la banda terrorista ETA.
Así lo han indicado este miércoles a Europa Press fuentes personadas en la causa que han señalado que los comparecientes tendrán que ratificar el informe ampliatorio que el juez Ruz les encargó sobre las conversaciones telefónicas salientes que se produjeron en el barrio de Behobia de Irún, en el que se encuentra el bar 'Faisán', entre las 11.10 y las 11.40 horas del día en que supuestamente se produjo la delación.
El magistrado instructor ordenó el 24 de enero pasado la elaboración de un dictamen pericial ampliatorio que detallara la ubicación de las llamadas que se realizaron el día del chivatazo y si había alguna posibilidad de que existieran otras comunicaciones que se hubieran realizado utilizando repetidores que no fueron analizados por la policía, incluidos los ubicados en Francia.
Con este nuevo informe los peritos amplían otros dos que remitieron en 2007 y 2008 al juez Baltasar Garzón, que instruyó la causa hasta que fue suspendido en sus funciones en mayo de 2010. En estos análisis, denominados 'Cruce de llamadas y sus BTS' y 'Cobertura y Disponibilidad', los técnicos de Telefónica concluían que las llamadas analizadas se hicieron desde el repetidor o estación de base de Zaisa y que el día de los hechos éste se encontraba "a pleno servicio".
63 LLAMADAS SOSPECHOSAS
De igual modo, validaban las conclusiones presentadas del equipo conjunto de investigación, dirigido por el comisario Carlos G., que analizaron 63 llamadas salientes de las 1.932 que se detectaron ese día en esta zona.
El equipo investigador, dependiente del director adjunto operativo (DAO) del Cuerpo Nacional de Policía, Miguel Ángel Fernández Chico, tuvo en cuentra tres características para tratar de acotar la supuesta llamada del chivatazo: que se hubiera producido entre las 11.10 y las 11.40 horas del 4 de mayo de 2006, que fueran salientes y no entrantes (a partir del testimonio grabado a Joseba Elosúa, que afirmó que el autor del chivatazo había llamado a alguien y le había pasado su teléfono) y que tuvieran una duración superior a los cuatro minutos.
En la causa están imputados por los delitos de revelación de secretos por parte de autoridad o funcionario público (penado con hasta tres años de cárcel) y colaboración con organización terrorista (castigada con un máximo de diez) el ex director general de Policía y dirigente del PSE Víctor García Hidalgo, el jefe superior de Policía del País Vasco y un inspector de la Brigada de Información de Álava.