MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
La subcomisión creada en el Congreso para estudiar la reforma de la Ley Electoral acordó hoy iniciar su trabajo por el análisis de las propuestas para que los emigrantes inscritos en el Censo de Residentes Ausentes (CERA) puedan votar en urna, como reclamaban el PP, el BNG y CC, y el día 20 de este mes, tras escuchar las opiniones de los técnicos, decidirá si hay posibilidad de adelantar esta cuestión con tiempo para aplicarse en las elecciones gallegas de primavera de 2009.
Bajo la presidencia de Alfonso Guerra, la subcomisión se reunió esta tarde para decidir cómo ordena su tarea y si adelanta algún asunto concreto de entre la disparidad de temas puestos encima de la mesa por los distintos grupos parlamentarios.
Tanto el PP como el Bloque Nacionalista Galego (BNG) y Coalición Canaria (CC) habían pedido empezar por el voto emigrante, con el fin de que los residentes en el exterior puedan votar en urna en los consulados. Alegan que el Parlamento gallego aprobó este verano por unanimidad una iniciativa en dicho sentido y que así se recoge en el Estatuto de los Españoles en el Exterior, una norma aprobada por las Cortes Generales también por unanimidad.
El PSOE aceptó esa prioridad en aras de reforzar la transparencia y garantizar que no haya fraudes con el voto CERA, pero avisa de las complicaciones que supone aplicar el voto en urna en la dispersa comunidad emigrante. Por ello, se ha propuesto empezar recabando la opinión de los técnicos de la Administración.
COMPARECENCIAS DE INTERIOR Y EXTERIORES
Así, para el día 19 se ha convocado a los titulares de la Dirección General de Política Interior del Ministerio del Interior y de la Dirección General de Asuntos Consulares del Ministerio de Exteriores para que expliquen a la subcomisión cuántos medios y qué estructura se precisa habilitar en el exterior para implantar el voto en urna, así como el coste de ese sistema.
Igualmente, se ha pedido un informe a la Junta Electoral Central, analizando también la propuesta gallega para que el recuento de los votos de los emigrantes se haga en los consulados y no en el organismo arbitral como hasta ahora.
Con esos elementos, la subcomisión decidirá el día 20 si hay o no margen suficiente para la reforma legal y la introducción del nuevo sistema con tiempo suficiente para las elecciones gallegas, previstas para primavera de 2009.
La delegación socialista duda de que sea posible, pero el PP insistió en que es una prioridad. En declaraciones a los periodistas tras la reunión, el diputado del PP Celso Delgado acusó a los socialistas de no de tener voluntad política y de "marear la perdiz" con "maniobras dilatorias".
A su juicio, el día 20 la subcomisión debe exigir que la propuesta gallega, registrada tanto por el Parlamento autonómico como por el Grupo Popular, se incluya de inmediato en el orden del día del Pleno del Congreso para iniciar su tramitación parlamentaria. Agregó que si el PSOE no está de acuerdo con su redacción, podrá introducir enmiendas para cambiarla.
Por el contrario, el socialista José María Benegas tachó de "maledicencias" las acusaciones del PP y avisó de que, si los 'populares' optan por promover la reforma unilateralmente, el PSOE se reservará su derecho a rechazarla. En su opinión, no conviene aprobar una reforma precipitada para luego cambiarla meses después, cuando se haga la revisión a fondo de la legislación electoral y se analice la propuesta socialista de crear una circunscripción específica para los emigrantes en las elecciones generales.
En la 'hoja de ruta' de la subcomisión se ha puesto en segundo lugar la demanda de los nacionalistas para constituir elecciones autonómicas en las elecciones europeas de junio. Este asunto ya fue llevado al Pleno del Congreso por CiU hace unas semanas y fue rechazado por PSOE y PP.
El PSOE ha colocado en la agenda de la subcomisión los dos siguientes temas que se analizarán: la reforma de la Oficina del Censo Electoral y el voto de los inmigrantes en las elecciones municipales.
LA PROPORCIONALIDAD DEL SISTEMA, MÁS ADELANTE
Más adelante, en la revisión global de la legislación electoral, se irán analizando las restantes propuestas de los grupos parlamentarios. Para entonces quedará la idea de Izquierda Unida de modificar el sistema electoral limitando a uno el mínimo de escaños por provincia, ampliando a 400 el número de diputados del Congreso y creando un 'colegio de restos' que permitiría compensar a las terceras fuerzas de ámbito estatal.
También los socialistas propusieron en su día cuestiones como la suplencia de cargos electos acogidos a bajas de maternidad, la regulación de la precampaña electoral, la mejora del ejercicio del sufragio para discapacitados, el reparto de escaños por circunscripciones en función de la población inscrita en el censo o la mejora del régimen de actualización del censo electoral.
En el caso del PP, su segunda prioridad es modificar la legislación electoral para garantizar que en los ayuntamientos gobierne la lista más votada, una reivindicación que el PP llevaba en su programa electoral. También CiU ha querido abrir este debate entre sus propuestas para la subcomisión electoral.
Asimismo, CiU sugiere en su listado una serie de reformas que abrirían la vía de las listas abiertas. Así, aboga por permitir listas abiertas en municipios de hasta 500 habitantes, estudiar candidaturas cerradas no bloqueadas que permitan al elector expresar sus preferencias para el Congreso y el Parlamento Europeo y estudiar un sistema electoral mixto que permita la elección de parlamentarios por el sistema de doble voto (a la candidatura y al diputado).
Otro de los temas sobre la mesa es la revisión de las papeletas del Senado para evitar el alto grado de votos nulos en comparación con el Congreso, idea aprobada antes del verano por el Congreso e incluida en los listados del PP, de CiU y de ERC.