Actualizado 06/06/2007 21:23 CET

ETA.- El arzobispo de Pamplona pide que las diferencias pasen a un segundo plano y a los nacionalistas, que colaboren

PAMPLONA, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

El arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Fernando Sebastián, defendió que, ante la persistencia de amenaza de ETA, "las diferencias normales en una sociedad democrática tienen que pasar a un segundo plano" para dejar paso a otro alineamiento, "a favor o en contra de ETA, a favor o en contra del uso del crimen como instrumento de presión social y política".

Además, defendió que "no basta con condenar" sino que "hay que colaborar". En este punto, destacó que "también los partidos nacionalistas" tienen "colaborar decididamente en una lucha común contra ETA por todos los medios legales y morales a su alcance".

En un comunicado emitido bajo el título "Vuelve el terror", el arzobispo lamentó "profundamente" la decisión de ETA de dar por terminado el "alto el fuego permanente". "Una vez más comprobamos la obcecación y la pertinacia de quienes pretenden imponer su voluntad política mediante la presión y la amenaza del crimen", reprobó Sebastián, quien insistió en que "el terrorismo es esencialmente inmoral y perverso, esencialmente perturbador y destructivo".

Para el arzobispo, la "necesidad de convivir" con la amenaza impone "a todos" unas obligaciones "morales", la primera de ellas rechazar "claramente el recurso de la violencia como medio de actuación con finalidades políticas".

Sebastián proclamó que la "primera defensa" ante la violencia es el rechazo y la "unidad clara y efectiva de todas las instituciones políticas en la defensa de la libertad y de la seguridad de los ciudadanos".

"Ante la amenaza de los terroristas, las diferencias normales en una sociedad democrática tienen que pasar a un segundo plano, dejando paso a otro alineamiento, a favor o en contra de ETA, a favor o en contra del uso del crimen como instrumento de presión social y política", dijo.

El arzobispo subrayó que es "la hora de actuar con generosidad, verdad y decisión". "Las indecisiones, o las divisiones entre las personas honestas y las instituciones democráticas, serían aliento y fortaleza para los terroristas", concluyó Sebastián.