MADRID, 29 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Fiscalía del Tribunal Supremo ha solicitado la confirmación de las condenas a cuatro años, nueve meses y un día de prisión impuestas a Iñaki Marín Mercero, Iker Araguas Jusue y Xabier Sagardoy Lana por atacar con cócteles molotov una patrulla de la Policía Foral en 2008.
Durante la vista por este recurso celebrada este martes ante la Sala de lo Penal del Supremo, el representante del Ministerio Público reconoció ciertas dudas en la aplicación del agravante de disfraz en el delito de tenencia de explosivos por el que se condenó a los tres jóvenes, si bien finalmente solicitó la confirmación de la sentencia dictada en su día por la Audiencia Nacional.
La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional les condenó por tenencia de aparatos explosivos o incendiarios con fines terroristas y desórdenes públicos con agravante de disfraz, en grado de tentativa, al considerar probado que la noche del 8 de marzo de 2008 formaban parte de un grupo de 20 jóvenes que se reunió para "alterar la tranquilidad" electoral --se trataba de la víspera de las elecciones-- lanzando cócteles molotov contra algunos cajeros automáticos situados en el casco viejo de Pamplona.
La defensa de los jóvenes, ejercida por el letrado Iñigo Iruín, reconoció los hechos relatados en la sentencia de la Audiencia Nacional, es decir, que los detenidos formaban parte de un grupo de unos veinte jóvenes que quedaron en un parque para repartirse un total de 18 "cócteles molotov" y que después de dirigieron al centro de Pamplona.
No obstante, esta parte considera que no se les puede condenar por desórdenes porque al final no alcanzaron su objetivo, al ser interceptados por una patrulla de la policía foral.
A juicio de Iruín, a quien acompañaba otra letrada, no hay delito de desórdenes porque no hay componentes objetivos de este tipo penal, que exige un resultado de lesiones personales, daños a la propiedad o al menos obstaculización de la vía pública. Ha pedido por ello que se le reduzca en tres meses la condena, al o que se añadiría otra reducción de seis meses por aplicación indebida del agravante de disfraz.
Según consideró probado la Audiencia Nacional, el grupo se dirigió al barrio viejo de la capital navarra, donde se encontraron con una patrulla de la Policía Foral. Al verlo, los jóvenes comenzaron a insultarles al grito de "hijos de puta" y "txakurras" (perros) y algunos de ellos empezaron a lanzar los artefactos contra el vehículo policial, mientras que otros los arrojaron contra el suelo.