Las partes discuten sobre derecho de autodeterminación y Navarra, y consideran la explicacion de posibles acuerdos un difícil escollo por el impacto en sus respectivas bases MADRID 1 Oct. (EUROPA PRESS) - Representantes del Partido Socialista de Euskadi (PSE), Batasuna y el Partido Nacionalista Vasco (PNV) han seguido manteniendo contactos secretos en las últimas semanas para intentar superar la crisis en la que entró el proceso de paz el pasado verano y que provocó el aplazamiento de la reunión prevista entre el Gobierno y la banda terrorista ETA.
Los temas fundamentales que estos días han tratado los partidos antes citados son el derecho de autodeterminación, la Mesa de partidos y la participación de Navarra en la misma, así como la legalización de Batasuna. Según informaron a Europa Press fuentes conocedoras de las reuniones, que han sido tanto de carácter bilateral, como trilateral, se han producido algunos avances en materia política, concretamente sobre el derecho a decidir, circunstancia que sin embargo no ha contribuido a que se reduzcan los ataques, ni la presión de la 'kale borroka'. Las fuentes citadas explican que con estos nuevos encuentros, que implican un mayor protagonismo del PNV, se ha intentado superar la quiebra de confianza que el pasado verano se produjo entre Batasuna y los socialistas, por la diferente forma de interpretar los compromisos verbales o "sobreentendidos" a los que habían llegado después de años de contactos y negociaciones. Así, los representantes de la izquierda abertzale deducían de esas conversaciones con miembros del PSE, que tras el anuncio de tregua por parte de ETA se iba a producir una legalización de facto de Batasuna y que podrían actuar políticamente sin ningún tipo de impedimento judicial. Asimismo, las fuentes consultadas argumentan que ante la imposibilidad de convocar ya la Mesa de Partidos, como reinvindican tanto ETA como Batasuna, ya que ésta última sigue siendo una formación política ilegalizada y además demanda una participación de Navarra y el País Vasco francés, por ahora imposible de cumplir, las partes han optado por trabajar conjuntamente e intentar avanzar a través de otro canal: conversaciones secretas de carácter trilateral en las que tratan de ir desbloqueando los asuntos más importantes de la negociación política. Alguno de estos encuentros se han convertido en reuniones maratonianas, que incluso han llegado a durar dos días. Fuentes conocedoras de estas conversaciones indicaron a Europa Press que los planteamientos realizados por la formación ilegalizada no han sido aceptados por los otros interlocutores, ya que planteaba el reconocimiento del derecho de autodeterminación, la creación de una mesa de partidos con los tres territorios, País Vasco, Navarra y País Vasco francés y garantías de que no habría una nueva ilegalización por parte de los jueces.
Las fuentes consultadas precisaron que no se podían asumir estas posturas de máximos, pero matizaron que se ha abierto un diálogo para tratar de encontrar puntos comunes y salvar las distancias. En esta línea, y en relación con el derecho de autodeterminación planteado por Batasuna, los interlocutores han realizado avances sobre el concepto del "derecho a decidir", que aún no han sido cerrados. En cualquier caso, consideran que el escollo más difícil será en el futuro la explicación pública de este tipo de acuerdos, fundamentalmente ante sus respectivas bases, porque una parte puede considerar que se ha cedido mucho y la otra que han conseguido poco. Algunas fuentes apuntan que para lograr estos avances se ha tomado como punto de partida para intentar avanzar en la negociación política el epílogo del libro de Jesús Eguiguren titulado "Los últimos españoles sin pratria y libertad", que también fue publicado en abril de este año como artículo en la revista Cuadernos para el Diálogo bajo el título de "Bases para una arreglo. La vía vasca". TERRITORIALIDAD Y LEGALIZACION La cuestión de la territorialidad que reclama Batasuna se estaría tratando de soslayar mediante la creación de mesas políticas de negociación diferentes, una en cada territorio. Sin embargo, a pesar de que este asunto está encima de la mesa, supondría un serio problema para el Partido Socialista de Navarra de cara a los próximos comicios autonómicos de mayo de 2007, ya que podría ser rentabilizado por la Unión del Pueblo Navarro (UPN) en las elecciones autonómicas de la próxima primavera. Las fuentes consultadas argumentan que si ahora se dan pasos innecesarios y UPN consigue mayoría absoluta en esos comicios, una de las patas de la negociación se habrá roto. Por ello, el planteamiento que se ha expuesto es la posibilidad de realizar estas dos mesas, en el País Vasco, Navarra, pero en el caso navarro, después de las elecciones autonómicas para evitar perjudicar el PSN de cara a las elecciones. En cuanto al País Vasco francés las dificultades son aún mayores. Se trata de un territorio que pertenece a la soberanía de otro país, donde la presencia nacionalista es marginal y además la mayoría de sus instituciones están en mano de partidos conservadores franceses. Por ello, se piensa en alcanzar algunas fórmulas de entendimiento con representantes del socialismo francés en la región, que siempre han defendido la creación de un departamento en el País Vasco francés. De hecho ya se ha producido algún contacto, aunque a un nivel muy local y personal. En cuanto a la legalización de Batasuna, socialistas y nacionalistas le han insistido a sus interlocutores de la izquierda abertzale que la única vía que tienen es la presentación de una nueva formación política, además de afearle en privado que hayan cambiado de posición, porque en los encuentros reservados que celebraron tras el anuncio de la tregua llegaron a admitir que estaban dispuestos a cambiar de siglas y registrar unos nuevos estatutos en el Ministerio del Interior.
Ese cambio de opinión coincide, según diversas fuentes, con un proceso de involución que se ha ido produciendo en la izquierda abertzale en los últimos meses y que en los encuentros de finales de junio y julio ya empezaron a perciber sus interlocutores habituales, al descubrir con sorpresa que los representantes de Batasuna cambiaron radicalmente de posición en asuntos que consideraban ya encarrilados, como el de la legalización. Según algunas fuentes, ese cambio de posición no es ajeno a la desautorización que algunos portavoces como Arnaldo Otegi han sufrido en las asambleas que ha ido celebrando la izquierda abertzale. LA SOMBRA DE "TXAPOTE" En cualquier caso, la continuación de la negociación política se está produciendo a pesar de la intervención de tres encapuchados, que dispararon al aire, el pasado sábado en un acto de la izquierda abertzale en el que conmemoraban el día del "gudari eguna" o "soldado vasco". Las fuentes consultadas explicaron que este hecho sorprendió, incluso a los integrantes de Batasuna, que no esperaban una actuación de este tipo por parte de ETA. Algunas fuentes de la lucha antiterrorista apuntan que este hecho pudo deberse al poder que está adquiriendo Garikoitz Azpiazu "Txeroki", jefe militar de la banda terrorista, dentro de ETA, en un intento de marcar el territorio a Josu Ternera, que se encontraría en una disposición más abierta. En cualquier caso, la desconfianza sobre los fines últimos de ETA se está generalizando entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Una muestra de ello son las órdenes recibidas por los escoltas de las empresas de seguridad que trabajan en el País Vasco, a los que se ha pedido que extremen las medidas de seguridad personales y hacia sus protegidos. Paralelamente, a altos responsables de la lucha antiterrorista se le ha consultado recientemente sobre qué objetivos de la banda terrorista tienen sobre la mesa para el caso de que fuera necesaria una respuesta inmediata y rápida.