Exresponsables de Puertos dicen que nadie les influyó para la contratación de la empresa vinculada a Aldama

El empresario Víctor de Aldama, a su llegada al Tribunal Supremo, a 15 de abril de 2026, en Madrid (España). Los acusados se sientan desde el pasado 7 de abril en el banquillo del Tribunal Supremo por presuntas irregularidades en los contratos de mascaril
El empresario Víctor de Aldama, a su llegada al Tribunal Supremo, a 15 de abril de 2026, en Madrid (España). Los acusados se sientan desde el pasado 7 de abril en el banquillo del Tribunal Supremo por presuntas irregularidades en los contratos de mascaril - Jesús Hellín - Europa Press
Europa Press Nacional
Publicado: miércoles, 15 abril 2026 19:47

MADRID 15 Abr. (EUROPA PRESS) -

Francisco Toledo Lobo, el expresidente de Puertos del Estado, y Álvaro Sánchez Manzanares, ex secretario general del ente, han declarado como testigos este miércoles en el juicio del Tribunal Supremo que no recibieron presión ni instrucciones de los acusados, el exministro de Transportes José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, para encargar a la empresa vinculada a este último la compra de mascarillas en la pandemia.

En primer lugar, Toledo ha remarcado que supo de la contratación de Soluciones de Gestión cuando le llamó "el secretario general" y le dijo que el contrato "está en la plataforma para la firma, con toda la documentación correspondiente".

Según ha testificado, el entonces secretario general le "dijo que cumplía todas las reglas legales", según ha contado. "El precio era correcto, mucho menor que en otros casos", ha declarado. Y, "por lo tanto", lo firmó, ha asegurado.

"A toro pasado, como se suele decir, en ese momento --las mascarillas-- fueron baratas, porque según los informes que ha hecho el Tribunal de Cuentas, están muy por debajo de la media", ha señalado.

LAS MASCARILLAS LLEGARON BAJO UNAS CONDICIONES "MUY TREMENDAS"

Así, ha explicado que, en un proceso de contratación, su función es "aceptar la oferta final", pero quien "hace las gestiones" y elevan una propuesta al presidente es el secretario general, "que es de quien depende el departamento de contratación".

El abogado de Ábalos ha preguntado al expresidente de Puertos del Estado si "se había producido algún incumplimiento" por parte de la proveedora, a lo que ha respondido que no.

Toledo ha explicado que las mascarillas "se entregaron en unas condiciones muy tremendas" debido a la "falta de aviones e incluso de incumplimientos en otras partes de la administración". Sí que ha hablado de que recibieron un lote con problemas pero que Soluciones de Gestión repuso esa cantidad.

PUERTOS, UN "INSTRUMENTO DEL MINISTERIO"

Durante su declaración como testigo, Sánchez Manzanares ha respondido negativamente cuando el abogado de Ábalos le ha preguntado si tuvo contacto con el exministro cuando gestionó la compra de ocho millones de mascarillas.

Del mismo modo, ha señalado que tampoco recibió ninguna "instrucción" de Koldo y ha que, en ese momento, el exasesor "estaba intentando buscar suministros, como otras muchas administraciones".

En lo que respecta al empresario, el ex alto cargo de Puertos ha indicado que mantenía contacto con él porque, habiendo realizado el pedido de ocho millones de mascarillas, Aldama estaba "gestionando la logística".

El fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, ha señalado que "solo 14 minutos" después de haber recibido una orden para comprar cuatro millones de mascarillas, entra una nueva para que el lote aumente a los ocho millones. Sánchez Manzanares ha aducido que desconoce los motivos del cambio.

Luzón ha puesto de manifiesto que le remitió esa orden a Koldo y Aldama y el exdirigente ha señalado que fue porque, en ese momento, Puertos era "un instrumento del Ministerio".

SÁNCHEZ MANZANARES PENSABA QUE ALDAMA ESTABA EN EL MINISTERIO

A continuación, Luzón ha preguntado por qué le mandó esa nueva orden al empresario. "No sabíamos que era un competidor. En el dossier que tenemos de Soluciones de Gestión, Aldama no aparece", ha respondido.

"Para nosotros, estaba en el Ministerio. No tenemos un solo papel que nos diga que Soluciones de Gestión es su empresa. Tenía una relación estrecha con el Ministerio y les estaba ayudando en la coordinación de los aviones", ha añadido.

Respecto a la compañía vinculada a Aldama, Sánchez Manzanares ha señalado que las "reticencias" por las que ha preguntado Luzón hacia Soluciones de Gestión se debió a que la "situación era caótica y la incertidumbre era absoluta".

"La decisión que intentamos tomar es que no se causara ningún perjuicio económico al organismo público, lo cual conseguimos con las cartas de bloqueo y seguir de manera fidedigna lo que dice la normativa de contratación sobre una contratación de emergencia", ha explicado.

UN CARGO DEL MINISTERIO NIEGA QUE KOLDO NO LE "INFLUYÓ"

Javier Sánchez Fuentefría, exdirector de Organización e Inspección en el Ministerio, ha declarado como testigo que pidió a las "entidades del grupo de Transportes" que le trasladasen sus "necesidades de mascarillas" e hizo con los datos una hoja de cálculo.

"Añadí las que transmitía la Secretaría General de Transportes, correspondientes al sector marítimo, al aéreo y al terrestre, y con eso configuré una hoja Excel que le remití a mi jefe, al subsecretario, distinguiendo cuáles eran las necesidades de mascarillas para 15 días y cuáles serían para 30 días", ha explicado.

El abogado de Ábalos le ha preguntado si la propuesta de cuatro millones de mascarillas vino del entonces subsecretario de Estado de Transportes, Jesús Manuel Gómez --que ya ha declarado como testigo en este juicio--, a lo que ha respondido que lo desconoce: "Yo sé que cuando pasé la hoja de cálculo, venían cuatro millones para 15 días y ocho millones para 30 días".

Así las cosas, Sánchez Fuentefría ha dicho que no sabía cuántas se iban a terminar adquiriendo, pero que el subsecretario le dijo que "la intención era comprar cuatro en un primer momento y luego comprar el resto".

A preguntas de la abogada de Koldo, Sánchez Fuentefría ha dicho que no conocía si "había empresas que querían licitar por una cantidad o por otra" el día que elaboró las previsiones para los 15 o 30 días. Así las cosas, ha asegurado que el exasesor no influyó en las cifras que aportó en esas previsiones. "No, en absoluto", ha zanjado.

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