Actualizado 23/09/2007 19:19 CET

Ezkerra insta a "acabar con cualquier sombra de negociación con los asesinos" tras ser elegido presidente del Foro Ermua

VITORIA, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -

El nuevo presidente del Foro Ermua, Iñaki Ezkerra, instó hoy, tras su elección, a "acabar con cualquier sombra o posibilidad de negociación con los asesinos", así como a "devolver el reconocimiento que merecen las víctimas del terrorismo porque este colectivo se levanta sobre la memoria de ellas".

Ezkerra hizo estas declaraciones hoy en Vitoria al término de la asamblea de más de dos horas de duración que este colectivo celebró en la capital alavesa para elegir a su nueva junta directiva.

Tras asegurar que la junta ha sido "de consenso y de continuidad", el nuevo presidente del Foro aseguró que "el movimiento cívico sigue en pie y es más necesario que nunca".

"Hay que acabar con cualquier sombra o posibilidad de negociación con los asesinos, hay que devolver el reconocimiento que merecen las víctimas del terrorismo, porque el Foro Ermua se levanta sobre la memoria de ellas", insistió, y manifestó que espera hacer su trabajo "la mitad de bien y con la misma entrega y dignidad con la que lo han hecho Mikel Buesa y Vidal de Nicolás".

Preguntado sobre el hasta ahora presidente, Mikel Buesa, Iñaki Ezkerra apuntó que "el Foro Ermua es un esfuerzo colectivo, no es una sola persona y todos somos sustituibles". "Es el esfuerzo de muchos años y una asociación que ha perdurado de milagro porque, cuando la fundamos, no le dábamos muchos meses de vida por el acoso nacionalista que había y por los intereses para que desapareciera", recordó.

DIEZ AÑOS DE EXISTENCIA

En este sentido, añadió que "ha durado diez años" y dijo que estaría "contento" si un día desapareciese porque ya no fuera necesaria. "Cuando ya no haya, no sólo una ETA, sino un nacionalismo totalitario que comparte su ideología, que la financia, y la ampara moral e ideológicamente, no tendrá sentido", aseguró.

Asimismo, reiteró que, "mientras todo eso exista, habrá que seguir trabajando", como, a su juicio, ha hecho siempre el foro, "trabajar y recibir insultos".

Ezkerra aseguró, además, que, para el puesto que acaba de ocupar, "no hay ninguna lucha de poder ni nada por el estilo", y dijo que "sólo hay un sentimiento de responsabilidad". "Hemos guardado silencio cuando no queríamos dar carnaza al enemigo, cuando no queríamos ver cómo disfrutaban en la prensa nacionalista y cómo decían que nos estábamos peleando, pero no era verdad", indicó.

El nuevo presidente manifestó que el Foro Ermua "es un grupo humano" y criticó a la gente "que nunca ha dado un palo al agua y nunca se ha acercado al movimiento cívico para ayudar". "A esas personas les animaría a que colaboren y nos ayuden, que es la mejor forma de levantar el movimiento cívico, aunque ya está levantado", afirmó.

Por último, señaló que los tres últimos años han sido "muy duros", pero apuntó que "han valido la pena" porque han conseguido, por ejemplo, que se celebren manifestaciones "ante esa política ominosa de negociación con los asesinos", y concluyó anunciando que seguirán trabajando como hasta ahora.

La nueva junta directiva del Foro Ermua la forman ahora, además de Iñaki Ezkerra, Inmaculada Castilla Cortazar (vicepresidenta primera), Jon Juaristi (vicepresidente segundo), Gustavo Jaso, Michelo Artiach, Herman Terch, Antonio Aguirre, Fernando García-Capelo, Nerea Alzola y Fernando García Cortazar. De ellos, sólo tres son nuevos (Juaristi, Terch y García Cortazar) y siete repiten respecto a la anterior junta.