BARCELONA 1 Abr. (EUROPA PRESS) -
El presidente de CiU, Artur Mas, descartó hoy que la federación pacte con el PSOE la financiación al estilo de lo que sucedió con el Estatut, ya que el presidente de la Generalitat, José Montilla, controla al PSC, al contrario que el ex president Pasqual Maragall.
En una entrevista de TV3 recogida por Europa Press, subrayó que tuvo que acudir a La Moncloa a pactar el Estatut porque el PSC no dejaba a Pasqual Maragall ejercer como presidente de la Generalitat. "El presidente de la Generalitat no podía hacer ni una sola reunión con los partidos catalanes para fijar una estrategia conjunta, porque su partido no le dejaba", indicó.
Además, recordó que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, les dijo que o pactaban con ellos el Estatut, o no habría texto.
Sin embargo, señaló que si ahora el PSOE vuelve a ofrecerles un pacto de este tipo, lo rechazarían, porque ahora "el presidente Montilla controla el aparato de su partido", por lo que tiene la fuerza para lograr un acuerdo.
Precisamente, opinó que el PSC tendría que haber votado en contra de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para presionar y conseguir un buen pacto. De hecho, aseguró que las fuerzas políticas "se equivocaron" el 9 de agosto del año pasado al apoyar al Govern para seguir negociando con Madrid "como si no hubiera pasado nada" al incumplir el plazo que marcaba el Estatut.
Consideró que la postura tendría que haber sido más dura, y especialmente la del PSC, que después apoyó los PGE. De esta forma, opinó que Madrid puede tener la sensación de que lo que hagan en Cataluña "no tiene coste".
Y es que para Mas, plantarse en Madrid no significa simplemente decir no a un modelo, sino votar en contra de los PGE, en cuyo caso podría haberse pactado un buen modelo.
Mas rechazó poner plazos a la financiación, porque el único legal ya se incumplió, en referencia al del 9 de agosto, y recordó que el Estado sí tiene recursos para repartir 400 euros del IRPF, para avalar a la Caja Castilla-La Mancha con 9.000 millones de euros y para pagar la deuda histórica de Andalucía. "Si hay crisis es para todos, lo que no puede ser es que sólo haya crisis para Cataluña", argumentó.
Tras negar que el PSOE haya planteado a CiU un pacto sobre financiación, sí admitió que "flirtean" para lograr su apoyo en el Congreso. Reprochó a los socialistas que quieran a CiU "a cambio de nada", y recordó que ponen tres condiciones.
En primer lugar, remarcó que el PSOE "no inspira confianza" para afrontar la crisis. Además, se refirió de nuevo a la financiación y al cumplimiento del Estatut como otra de las condiciones, y remarcó, en tercer lugar, la contradicción que supondría un apoyo permanente al PSOE cuando en Cataluña le hacen oposición al PSC.
En cuanto a una eventual modificación de la Ley de Cajas, afirmó que el peligro es "muy alto", porque el PP y el PSOE pueden plantearse una modificación que haga que "paguen justos por pecadores", en referencia a las autonomías que "han metido las narices y han politizado" las cajas y las que no lo han hecho, como Cataluña.
Además, pidió precaución ante las intervenciones de cajas, subrayando que no puede ser que se destine mucho dinero para entidades financieras y ninguno para autónomos, pymes y las familias.
Al preguntarle por las protestas contra el Plan Bolonia, indicó que él hubiera desalojado a los estudiantes de la universidad mucho antes, y no hubiera dejado que pasaran cuatro meses en los que "se ha dejado pudrir la situación".