Actualizado 17/02/2007 16:58 CET

Galicia y Asturias piden al Estado que asuma su envejecimiento y dispersión como "elementos correctores" de financiación

El presidente asturiano cree "obvio" que figuren para "garantizar la equidad"

OVIEDO, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces; y el de la Xunta, Emilio Pérez Touriño; acordaron hoy demandar al Estado que el envejecimiento y la dispersión poblacional que padecen sus comunidades figure "explícitamente" en la reforma del modelo de financiación autonómica como "elementos correctores", con el objetivo de "garantizar la equidad" en la prestación de los servicios públicos.

Areces y Touriño aprovecharon la VII Cumbre Asturias-Galicia que se celebró desde ayer en Oviedo para pactar un frente común para defender que estos criterios "diferenciales" sean tenidos en cuenta en el debate, que necesariamente deberá ser "multilateral", según incidieron ambos mandatarios.

En la rueda de prensa conjunta que ofrecieron al finalizar el cónclave, Areces transmitió la "total disponibilidad" de las dos administraciones por afrontar esta reforma "de forma sosegada, partiendo de un análisis riguroso" de la actual situación y del modelo que se pretende instaurar.

Al respecto, confirmó la receptividad del Principado y de la Xunta por que el nuevo propicie más espacios fiscales propios para las comunidades, suficiencia financiera dinámica "garantizada" y mecanismos de solidaridad, pero incidió en que es "preciso" que incorpore "explícitamente" los factores que aumentan el coste de la prestación de servicios en Asturias y Galicia.

Areces recordó que la propia OCDE establece que tanto la dispersión como el envejecimiento redundan en un mayor coste para las administraciones que deben gestionarlos y añadió que, "si están reconocidos, es obvio que deben figurar" en el sistema de financiación como "elementos correctores".

COORDINACIÓN

Así, apeló a la "coordinación" entre el Estado y las autonomías para promover un modelo basado en la "lealtad institucional", con el objetivo de "evitar consecuencias poco deseables" para sus respectivos territorios, que se verían afectados si los nuevos parámetros no tienen finalmente en cuenta los "diferenciales" de envejecimiento, dispersión e, incluso, orografía.

No obstante, el presidente de la Xunta puntualizó las diferencias entre los criterios en materia de financiación autonómica y los compromisos demandados por las administraciones en sus Estatutos. "El Estado tiene instrumentos reequilibradores, que son los Presupuestos Generales, y éstos hay que aprobarlos cada año", apostilló.

Así, aunque la reforma catalana plantee inversiones en relación a su aportación al PIB y la andaluza en referencia a la población, Galicia mantiene como un "compromiso de Gobierno" la demanda del 8 por ciento de las partidas previstas para infraestructuras, por encima de los dos parámetros manejados por los otros textos.

En este sentido, subrayó que aunque su comunidad haya visto suspendida la revisión del Estatuto, él mismo asumió este objetivo en su investidura y recordó que también figura en el acuerdo suscrito con el BNG para constituir una coalición en la Xunta. "Y hasta ahora Zapatero lo ha cumplido, antes no era así", puntualizó, tras lo que sentenció: "y sin Estatuto".

ÁMBITO MULTILATERAL

En consecuencia, subrayó que los criterios en materia de financiación autonómica "se deben decidir en el ámbito multilateral", es decir, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), donde todas las autonomías deberán "pactar".

Así, incidió en que "es ahí" donde tanto Galicia como Asturias "deberán batir el cobre" para lograr que se tengan en cuenta "con mayor claridad" los fondos específicos que aspiran a que se tengan en cuenta como factores diferenciales.

En este sentido, Areces coincidió en que "se deben distinguir perfectamente" las inversiones procedentes de los PGE del modelo de financiación e insistió en que la finalidad última de éste es que los recursos garanticen "servicios públicos de calidad".

El mandatario asturiano recordó el aumento de costes que generan la dispersión y el envejecimiento y añadió que, aunque está de acuerdo en que se recoja el gasto que genera la población, este criterio también permite aumentar los ingresos, puesto que hay más ocupados.

En consecuencia, apeló a "examinar el gasto" con el propósito de consolidar la "suficiencia financiera" y censuró la "incoherencia" demostrada por el PP al aceptar en algunas comunidades lo que "en otras frena". Al respecto, denunció la "casualidad" de que esta actitud la protagonicen "precisamente" en los territorios que "más desarrollo necesitan para superar el desequilibrio".