MADRID, 23 (EUROPA PRESS)
La repatriación de turistas españoles bloqueados en el extranjero por la crisis del coronavirus se ha realizado en parte con un acuerdo con la compañía Iberia por el cual el Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación se compromete a cubrir el coste del vuelo que no quede cubierto con la venta de billetes.
Así lo ha explicado la ministra de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Arancha González Laya, en una comparecencia en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, en la que ha hablado de esta figura de "vuelos garantizados".
Además de cubrir parte del coste, Exteriores, a través de las Embajadas y Consulados, se compromete a garantizar los permisos necesarios para que los vuelos operen y a facilitar la concentración de los españoles en los lugares de donde salen los vuelos.
González Laya no ha precisado cuántos vuelos se han fletado con ese mecanismo pero ha asegurado que "prácticamente todos" se han dado de alta en el sistema europeo de protección civil, que cofinancia hasta un 75 por ciento siempre que viajen ciudadanos de otros países europeos.
Según el recuento diario que publica el mecanismo europeo de protección civil, a fecha del 23 de abril España se ha acogido a ese mecanismo para un total de 13 vuelos, concretamente desde Buenos Aires (2), Casablanca (Marruecos), Goa y Nueva Delhi, Centroamérica, Montevideo, Quito (2), Panamá, Santo Domingo, Lima y Argel.
En los vuelos españoles ha viajado una media de un 20 por ciento de pasaje de otros países europeos, así que el Gobierno tiene "fundada perspectiva de recuperar una gran parte de lo invertido" en esos vuelos que se han puesto en marcha cuando no había alternativas comerciales.
Los propios repatriados también contribuyen a financiar esos vuelos, de manera que, a su juicio, con ese mecanismo se consigue fletar más aviones, a un "coste razonable" para los pasajeros y un "impacto limitado" para las arcas públicas. De hecho, ha afirmado que ese sistema ha sido "elogiado por la UE y considerado un ejemplo a seguir" por su efectividad y solidaridad.
Así, pese a las preguntas de los diputados, la ministra no ha facilitado aún el coste total de las operaciones de repatriación, pero se ha comprometido a hacerlo cuando se sepa cuál será la financiación europea.
Entre "vuelos garantizados" y comerciales, ha señalado que Exteriores ha ayudado a organizar 30 vuelos en los que han regresado a España 7.000 residentes en España. Si se añaden otras gestiones, se ha ayudado a regresar a 24.000 españoles.
Todo ello ha sido, ha dicho, "una operación de una magnitud sin precedentes". Así, ya no hay "grandes bolsas" de españoles en el extranjero, esa fase está terminada y ahora queda por delante la atención a grupos "menos numerosos y más dispersos" que no justifican el envío de "vuelos específicos", así que se está apostando por "coordinación europea" para que los españoles vuelvan en vuelos de otros países o se organicen coordinadamente "vuelos escoba".
La ministra no ha precisado cuántas personas quedan por regresar pero sí ha avanzado que, organizados por España, en los próximos días vendrán vuelos desde Argentina, Paraguay, Ecuador, Australia, Tailandia, Colombia, Bolivia y Marruecos.
SIETE NIÑOS SIN PASAPORTE DESDE UCRANIA
Entre las repatriaciones ya realizadas, la ministra ha puesto como ejemplo el acompañamiento hasta España de un menor que tuvo que quedarse en Malta por tener síntomas de Covid-19 y regresó con varias escalas.
También ha mencionado la repatriación de estudiantes desde Irlanda o el haber "facilitado" el traslado a España a través de Alemania de siete parejas que estaban en Ucrania en procesos de gestación subrogada "pese a que sus hijos no tenían pasaporte español".
Junto a las Embajadas y Consulados, ha señalado que la unidad de crisis que se creó en el Ministerio ha respondido a 46.000 llamadas, con un centenar de funcionarios voluntarios las 24 horas del día.
En todo caso, ha dejado claro que no se arrepiente de haber dicho que "a cada español no se le puede poner un avión". "Tenemos que ser claros para que todos seamos responsables", ha dicho.
Además, mientras Mariona Illamola (Junts) ha planteado la posibilidad de haber dedicado más recursos públicos para acelerar las repatriaciones, ella ha remarcado que ha querido ser prudente porque el dinero público es "del contribuyente", y que "las vacaciones de unos ciudadanos las pagan otros".
"HAY MUCHOS BOTS EN TWITTER QUE MANDAN MENSAJES A LA MINISTRA"
La ministra ha reconocido que entre los 24.000 españoles que han retornado "la casuística es infinita", con una mayor parte de turistas que han sido responsables y otros que "se fueron de vacaciones en medio de la pandemia porque los precios estaban muy bajos". "Hubo quien se fue con sus niños a la playa en medio de la pandemia y hay muchos bots en Twitter que mandan mensajes a la ministra durante el día y durante la noche", ha añadido.
Illamola también ha advertido a la ministra de que se han encontrado con casos en los que las Embajadas y Consulado no hacían caso a los ciudadanos pero respondían de inmediato cuando llamaba un diputado o un senador. "No hay españoles de primera o de segunda, hay españoles vulnerables y en situaciones de dificultad, y el resto", ha señalado.
González Laya ha evitado responder al llamamiento de Illamola de que haya coordinación con las delegaciones de la Generalitat en el exterior pero sí ha asegurado que ha habido coordinación con todas las comunidades autónomas.
Los diputados han dicho comprender las dificultades pero han deseado que las repatriaciones hubieran sido más ágiles. Desde el PNV, Aitor Esteban ha pedido un tratamiento específico para los marinos, y que sean considerados trabajadores esenciales, y la ministra ha concedido que puede plantearse "algo más específico" en el ámbito europeo. España repatrió marinos desde Seychelles y desde Sudáfrica.