9 de abril de 2020
 
Publicado 25/02/2020 19:46:23 +01:00CET

Gobierno y Generalitat sellarán mañana con una foto en Moncloa el inicio del diálogo sin visos de acuerdo a corto plazo

El presidente de la Generalitat, Quim Torra (dech) y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (izq), posan juntos antes de su reunión, en Barcelona /Catalunya (España), a 6 de febrero de 2020.
El presidente de la Generalitat, Quim Torra (dech) y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (izq), posan juntos antes de su reunión, en Barcelona /Catalunya (España), a 6 de febrero de 2020. - Pool

MADRID, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

La mesa de diálogo sobre el "conflicto político" en Cataluña largamente reclamada al Gobierno español por el independentismo se constituirá este miércoles por la tarde en el Palacio de la Moncloa presidida por el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y el president de la Generalitat, Quim Torra, como jefes de las respectivas delegaciones.

El Ejecutivo de Sánchez afronta el encuentro con bajas expectativas de acuerdo a corto plazo y pone el énfasis en la carga simbólica de la reunión, con los presidentes del Gobierno español y de la Generalitat catalana sellando con una foto en Moncloa el inicio de este diálogo que el independentismo reclamaba, buscando la atención internacional, con el lema 'Spain, sit and talk' (España, siéntate y habla).

Más allá de la foto que servirá al Gobierno para escenificar su disposición a buscar una salida dialogada al "conflicto" con el independentismo, el Ejecutivo no cree que el encuentro sirva para avanzar de manera notable en este diálogo, sobre el que habrá que fijar primero una metodología de trabajo, apuntan a Europa Press fuentes gubernamentales.

La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, no ha podido precisar este martes quiénes participarán en próximas reuniones de la mesa, dado que la intención de Sánchez era sólo presidir la reunión constitutiva y, por la parte catalana, Torra y el vicepresidente Pere Aragonés han condicionado su posterior participación a que vayan a acordarse cuestiones de calado.

Si Calvo, la homóloga de Aragonés en el Govern catalán, se ausentase también en futuras reuniones, la delegación del Ejecutivo quedaría encabezada por el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, según la composición actual de la delegación del Gobierno.

La carga simbólica que tendrá la jornada de este miércoles no se limitará a la imagen que certificará el arranque de los trabajos de las dos delegaciones. Torra ha anunciado que tiene intención de comparecer ante los medios de comunicación al término de la reunión en la sala de prensa del complejo, reservada para las ruedas de prensa del Consejo de Ministros, de líderes internacionales y, de manera también excepcional en esta etapa de Sánchez, al líder de la oposición, Pablo Casado.

A los presidentes autonómicos que pasan por el Palacio de la Moncloa se les ofrece una sala más pequeña, conocida como sala briefing, para comparecer ante los medios de comunicación. Ése es el espacio en el que atendió a los medios de comunicación el entonces president de la Generalitat, Artur Mas, tras reunirse con Mariano Rajoy el 1 de febrero de 2012.

UN COMPROMISO DE LA INVESTIDURA

La puesta en marcha de esta mesa de diálogo sobre el "conflicto político" en Cataluña fue un compromiso asumido por el PSOE en el acuerdo alcanzado con ERC para la investidura de Sánchez.

A pesar de que Junts, socio de ERC en el Govern catalán, acogió primero con reticencia la iniciativa, finalmente se ha sumado a ella, si bien en el PSC están convencidos de que su único objetivo es boicotearla para erosionar a ERC demostrando que se ha vendido a Sánchez por "un plato de lentejas", como ilustran a Europa Press fuentes del PSC.

Los preparativos para su puesta en marcha han obligado al Gobierno de Sánchez a ceder de manera reiterada ante las exigencias del independentismo con respecto al cuándo y cómo esta mesa debía empezar a operar.

Y es que en un primer momento Sánchez reaccionó al anuncio de adelanto electoral en Cataluña hecho por Torra posponiendo el inicio de los trabajos de la mesa de diálogo a la formación de un nuevo Govern tras los comicios catalanas, pese a que el acuerdo suscrito entre el PSOE y ERC hablaba de que echaría a andar a los quince días de la formación del Gobierno español.

La presión de ERC --que veía cómo Junts aprovechaba el aplazamiento como prueba de que no valía de nada dar cheques en blanco a Sánchez-- le hizo rectificar y Sánchez accedió a desplazarse a Barcelona para entrevistarse con Torra y concretar con él el inicio de los trabajos de la mesa.

De esa reunión en Barcelona salió el compromiso de que la mesa echaría a andar en el mes de febrero y un documento de 44 propuestas que Sánchez se abre a negociar con el Govern catalán, como estudiar las propuestas tributarias de la Generalitat; atender las demandas sobre textos legislativos pendientes de recurso o sentencia; descentralizar ayudas y subvenciones; negociar la unidad de mercado; incluir en la Ley de Educación la normativa que afecta al modelo de escuela catalana e invertir en ferrocarril, puertos y El Prat, entre otras.

Sánchez cedió también ante Torra a la hora de ponerle fecha a esta primera reunión. Si la agenda del presidente prácticamente limitaba al lunes 24 su disponibilidad para el encuentro, la negativa del president a verse ese día --alegó compromisos de carácter privado-- obligó al Gobierno a ofrecer una segunda opción, la de este miércoles 26 de febrero.

El Ejecutivo español también acabó aceptando la delegación propuesta por el Govern, pese a que no se ajustaba a la literalidad del acuerdo con ERC al incluir no sólo a miembros del Gobierno catalán, sino también a diputados en el Parlament de Junts y ERC y a asesores del Govern.

Junto a Torra y Aragonés, completan la delegación catalana los consellers Jordi Puigneró y Alfred Bosch, los diputados Elsa Artadi, Marta Vilalta y Josep Maria Jové --este último investigado por la justicia por su papel en la preparación del referéndum del 1 de octubre como 'número dos' del vicepresidente Oriol Junqueras--, y el exjefe de gabinete de Torra y el expresidente Carles Puigdemont, Josep Rius.

Torra y Aragonès solo acudirán a las reuniones de apertura de la mesa y en las que se vayan a cerrar acuerdos con el Gobierno, mientras que Puigneró, Bosch, Artadi, Vilalta, Jové y Rius asistirán a todos los encuentros y serán la delegación permanente.

La delegación del Ejecutivo la componen, además de Sánchez, Calvo e Iglesias, los ministros de Hacienda, María Jesús Montero; Transportes, José Luis Ábalos; Sanidad, Salvador Illa; Política Territorial, Carolina Darias, y Universidades, Manuel Castells.

El Gobierno no ha aclarado si existe un orden del día previamente pactado para la reunión de este miércoles. Esta semana la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, avanzaba que la intención de Sánchez es poner de nuevo sobre la mesa su 'agenda para el reencuentro' con las 44 propuestas.

Aunque según el acuerdo de investidura entre el PSOE y ERC, en la mesa de diálogo se permite hablar de todo, el Gobierno de Sánchez ha dejado claro que las posiciones de partida de las dos partes se sitúan en las antípodas y defiende aparcar los asuntos donde se sitúan las profundas discrepancias --derecho de autodeterminación y amnistía de los presos-- para poder avanzar en otras materias donde sí puede haber un acercamiento.