Guerra dice que el debate sobre "realidad nacional" es de los políticos, porque los andaluces son muy universales

Afirma que la marca España pierde peso en el interior y que Bono tendría que haber sido dignatario de la Iglesia

Europa Press Nacional
Actualizado: miércoles, 26 abril 2006 14:16

MADRID, 26 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Comisión Constitucional del Congreso, Alfonso Guerra, afirmó hoy que el debate sobre si Andalucía es una realidad nacional pertenece a los políticos porque, según él, los ciudadanos andaluces son los "más universales que se pueda encontrar".

En declaraciones a Antena 3 recogidas por Europa Press, aseguró que él no cree que Andalucía sea una nación y consideró además que eso "no lo cree nadie" en esa comunidad, "mas que los políticos". Sobre el término 'realidad nacional' para definir a Andalucía en el preámbulo del nuevo Estatuto --opción apoyada por los socialistas andaluces-- indicó que "ese debate no existe" entre los andaluces que son, según él, los ciudadanos "más universales que se pueda encontrar" porque "han aceptado todas las invasiones culturales que ha habido en la historia".

Guerra admitió estar preocupado por que la marca de España esté perdiendo peso en el interior del propio país, mientras que gana fuerza en el exterior y mencionó como causa la dictadura franquista, un periodo que costará superar, bajo su punto de vista, "al menos 100 años".

BONO, DIGNATARIO DE LA IGLESIA

Guerra consideró que una de las cosas "más terribles" que provocó el franquismo fue "que aquel que no era franquista, que era demócrata, inmediatamente" militó en la izquierda y seguramente en otras circunstancias "hubiera sido un dirigente de la derecha".

Preguntado si podría aplicarse esto al ex ministro de Defensa José Bono, respondió que en su caso "tendría que haber sido un dignatario de la Iglesia".

Por otra parte, mencionó que, según su impresión, Bono estará alejado de la política bastante tiempo porque los motivos personales a los que el ex ministro se refirió para retirarse de la política "son reales".

Preguntado si el actual Gobierno es más o menos radical que el Ejecutivo presidido por Felipe González en 1982, Guerra reconoció que el actual Ejecutivo, en alguna de las modificaciones que ha emprendido y que afectan a las tradiciones "más seculares" de la gente, "quizás el retumbar de tambores ha sido más fuerte del debido".

Puso como ejemplo que cuando el Gobierno del que él formaba parte llevó a cabo la ley del aborto, él, que era responsable de las relaciones con la Iglesia, llegó a un cierto pacto para que ambas partes evitaran el ruido. "Aquí se ha hecho quizás más ruido --se refiere al reconocimiento del matrimonio homosexual-- y eso es lo que puede darle una apariencia" de radicalidad.

LA LEGITIMIDAD DEMOCRÁTICA NACE EN 1978

El ex vicepresidente del Gobierno señaló que para él, "la legitimidad democrática nace en 1978" y admitió percibir ahora, "como en el 77, una implosión hacia la democracia, hacia el voto", por lo que "la política que se hace en España está muy dirigida por el saquito de votos" que un político pueda ganar o perder.

La consecuencia de esto, según el análisis de Guerra, es que los políticos "se preocupan más del corto término y no valoran lo que en estos 25 o 27 años España ha hecho" que, según él, "no tiene precedentes" ni en la historia de este país ni en la de ningún otro.

EL ALTO EL FUEGO DE ETA

Guerra señaló, con respecto a la situación de esperanza creada tras el alto el fuego permanente por parte de ETA, que en esta ocasión "se ha caminado trechos más largos" que en otras épocas e insistió en su recomendación de "hablar poco y hacer mucho" porque el que el terrorismo de ETA pueda desaparecer es demasiado "importante".

Preguntado que hiciera un balance sobre el presidente Rodríguez Zapatero, señaló que sería un balance "positivo" y consideró que con la decisión de retirar las tropas de Irak "recuperó la dignidad de la sociedad española, que se sentía agraviada por aquella guerra", libró a los militares del "riesgo de una guerra que era ilegal, se liberó del sometimiento a la Administración Bush y además" en un solo acto, adquirió notoriedad internacional.

EL PP, SIN LEGITIMIDAD PARA DEFENDER LA FIRMEZA DEL ESTADO

Con respecto a la proposición no de ley presentada ayer por el PP en el Congreso acompañada de cuatro millones de firmas para solicitar la convocatoria de un referéndum nacional para que los españoles opinen sobre si quieren que España siga siendo una única nación, Guerra subrayó que los 'populares' no pretenden que haya una consulta popular, porque saben que la ley no lo permite, sino que buscan la "agitación política".

Guerra advirtió una "contradicción" en la defensa que hace el presidente del PP, Mariano Rajoy, de la firmeza del Estado porque, argumentó, "los neoliberales quieren un Estado débil", lo que Guerra llamó en su día "el Estado anoréxico, que por más que se adelgaza siempre lo ven ellos muy gruesos". "A mí sí me preocupa que el Estado sea débil, pero la legitimidad de un neoliberal o un neoconservador de preocuparse por la fuerza del Estado no me parece muy firme", destacó.

El ex vicepresidente del Gobierno culpó a la última etapa del Gobierno de José María Aznar de provocar "una cierta reacción del nacionalismo vasco y catalán sobre todo que ha dado lugar a unos estatutos que, cambiado el Gobierno, resultaban un poco descolocados y ha habido que rechazar uno y otros que reformarlo vasco", en alusión al Plan Ibarretxe y al Estatut catalán.

En relación con el debilitamiento del Estado como consecuencia de la asunción de competencias por parte de las autonomías, Guerra distinguió entre la aspiración "legítima" a obtener "mayores competencias" y la de "pretender que el Estado no tenga competencia" en un territorio determinado, lo que calificó de ilegítima.

"Hay una Constitución que intentó resolver definitivamente el proceso de tensiones territoriales en España que ha dado un fruto extraordinario en estos 25 años y que no deberíamos tirar por la borda con proyectos como el que hizo en el País Vasco el señor Ibarretxe o como el que se aprobó" en el Parlamento nacional, recomendó.

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