Actualizado 28/01/2007 16:20 CET

La Iglesia de Alcorcón se suma a los mensajes de calma y serenidad para la ciudad en su homilía del domingo

ALCORCÓN, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Iglesia de Santa María la Blanca, próxima al Ayuntamiento de Alcorcón, ha sido la primera en incluir en su homilía del domingo el mensaje de "calma y serenidad" redactado por los sacerdotes de la localidad tras los sucesos violentos y los altercados de la pasada semana.

De esta forma, las parroquias del municipio muestran su sintonía con el 'Manifiesto por la Convivencia y la Tolerancia' publicado el martes, aunque han optado por elaborar una nota informativa propia con la que sumarse a los mensajes de paz y unidad.

Tras la celebración de la misa de las once de la mañana, el sacerdote encargado de la homilía procedió a la lectura del documento en el que se señaló que "los sacerdotes de Alcorcón, como responsables del acompañamiento pastoral de los fieles, tienen la obligación de transmitir serenidad y esperanza a las comunidades parroquiales y a todos los ciudadanos".

El mensaje destacó en primer lugar la condena "a los hechos violentos" y la "solidaridad con las familias de los afectados". También se refirió al mensaje transmitido por los obispos españoles en su último documento sobre la situación actual de España, del cual destacó "la necesidad de evitar el riesgo de adoptar soluciones equivocadas como la desesperanza, el enfrentamiento, el inconformismo o el sometimiento".

Asimismo, otra de las claves que destacó fue la necesidad de "una educación adecuada para vivir en democracia" y ayudar a compartir la vida con quienes piensan de otra manera distinta a la nuestra", pero "sin que la identidad cristiana se vea comprometida".

En este sentido, manifestó el apoyo a otros "colectivos, asociaciones y entidades de Alcorcón". También expresó la "firme voluntad de que un hecho aislado y concreto" no altere "la convivencia pacífica y en libertad que ha sido siempre la práctica entre nuestros vecinos".

"MANIPULACIÓN DE LA INDIGNACIÓN"

Por otra parte, denunció que se haya intentado "utilizar y manipular la respuesta a esta agresión a jóvenes vecinos como muestra de intolerancia". "Hoy se acoge a ciudadanos de otros países que no pretenden otra cosa que una vida digna con los mismos derechos y obligaciones que se derivan de su trabajo y su condición de ciudadanos", añadió.

"No se debe ceder a llamamientos de los grupos que, manipulando la lógica indignación tras los acontecimientos del pasado fin de semana, el único objetivo que persiguen es crear un clima de agresividad e intolerancia, no propio de esta ciudad", añadió.

Finalmente, pidió colaboración a las familias e instituciones públicas "para prevenir la delincuencia y la violencia", y como creyente, revindicó "una cultura del respeto solidaridad y amor" a la hora de participar en la vida social y pública.