Los investigadores del 'horru patrón' proponen para su conservación nuevos usos como biblioteca o albergue

Actualizado 31/12/2007 13:29:43 CET

OVIEDO, 31 Dic. (EUROPA PRESS) -

El equipo de investigadores encargados del proyecto 'Desarrollo de un modelo de validación y catalogación de hórreos en base al horru-patrón' propone nuevos usos para este tradicional y emblemático elemento arquitectónico asturiano: utilizarlo como biblioteca o incluso como albergue en la ruta del Norte del Camino de Santiago. El objetivo es garantizar la perdurabilidad de los hórreos y paneras, tanto en su uso tradicional de almacenamiento de la cosecha, como en la renovación de sus posibilidades como espacios de descanso y ocio integrados en el paisaje característico asturiano.

Así lo indicó en declaraciones a Europa Press uno de los investigadores del proyecto, el historiador Gerardo Quirós. "Entre otros objetivos del proyecto, se pretende impulsar nuevos usos para la construcción rural típica asturiana. Sobretodo desde el punto de vista de la bioconstrucción. Se trata de defender el hórreo como elemento arquitectónico construido con materiales naturales, que aprovecha la energía del medio y que es un conservador ecológico de alimentos", explicó.

Por ello, aunque como domicilio no está validado y carece de licencia --por considerar que desvirtúa su utilidad tradicional--, si puede emplearse como espacio para pernoctar. En este sentido, resaltó su utilidad como albergue para el Camino de Santiago en la ruta que pasa por Asturias. "Ese uso cuenta con peso histórico, ya que tradicionalmente también se utilizó como lugar donde dormir".

Además, aseguró que el hórreo podría emplearse como excelente biblioteca, ya que los libros necesitan las mismas protecciones que el grano: estar en un espacio seco y elevado para evitar que animales del entorno causen desperfectos.

PROYECTO INNOVADOR.

Estos nuevos usos están siendo estudiados dentro del proyecto de I+D+i desarrollado por investigadores de varias áreas de la Universidad de Oviedo a iniciativa de la empresa 'horru.com', con la colaboración del Gobierno del Principado de Asturias.

"El hórreo hasta el momento solo se había tenido en cuenta desde el punto de vista etnográfico o cultural. Este proyecto desborda ese aspecto sin descuidarlo y va más allá", reseñó Quirós. Así, permitirá establecer los estándares del hórreo tanto para su nueva construcción como para la rehabilitación y recuperación de los ya existentes.

De este modo, una vez que termine la fase 'embrionaria' de elaboración del programa evaluador, se pretende desarrollar la fase 'beta' del proyecto --denominada así por la empresa-- para ir poniéndola en práctica sobre hórreos concretos en 2008 y conceder certificados de validación. "Cabe la posibilidad de iniciar la puesta en práctica en hórreos ubicados en museos etnográficos, o incluso seleccionando uno por concejo, para poco a poco acercarse a los particulares", indicó Quirós.

El proyecto parte de una iniciativa de 'horru.com' en 2006, cuando presenta la idea del 'horru patrón' en el Museo del Pueblu d'Asturies. Plantea la necesidad de contar con un patrón de medida y evaluación para la arquitectura de este icono asturiano. "Aquello que no se puede medir termina teniendo un conocimiento devaluado o inexacto, y eso no puede ocurrir con los hórreos asturianos", señaló el investigador.

Así, la empresa seleccionó como 'horru tipo' al 'horru Uninsa' también conocido como 'horru número 3' u 'horru de Veriña' del Museo del Pueblu d'Asturies de Gijón, "no porque sea una construcción excepcional sino por reunir las características arquitectónicas, estar bien conservado y ser patrimonio público, lo que garantiza su permanencia", aseguró.

Tras la definición y selección del 'horru patrón', la empresa planteó un proyecto de investigación para diseñar la herramienta de elaboración del patrón de medida. Esta fase ha contado con cuatro etapas fundamentales: la medición de todas las partes y elementos que componen al hórreo; el análisis de patologías desde el punto de vista constructivo; el diseño de la herramienta informática, que permitiera convertir todos los datos obtenidos en las fases previas en una fórmula para estandarizar las características tipo; y el estudio del hórreo como patrimonio cultural y su análisis desde la perspectiva artística, estética e histórica.

Las cuatro fases se han ido desarrollando en paralelo y durante el mes de diciembre se han redactado las conclusiones del proyecto con el propósito de remitirlo al Principado como parte colaboradora. Asimismo, se están barajando la posibilidad de organizar una exposición en el Museo del Pueblu d'Asturies, y posteriormente someterlo a evaluación de la comunidad científica en mesas redondas.

ACREDITACIÓN.

Esta herramienta no podrá ser utilizada por los particulares sino que será la empresa, en colaboración con el Principado, las encargada de acreditar los hórreos. El objetivo de 'horru.com' es que en el futuro cualquiera pueda solicitar una evaluación de su hórreo para conocer cuál es su valor en el mercado, cómo mejoraría con algún tipo de restauración, o incluso cómo construir un hórreo tradicional asturiano de cero.

"El propósito es la introducción del hórreo dentro del planeamiento y de la ordenación del territorio, aprovechándolo como elemento integrador que pueda ayudar a realizar un urbanismo más orgánico y menos suburbano", aseveró Gerardo Quirós.

"A pesar de que es un elemento esencial en el paisaje asturiano, ni siquiera la Administración ha sido capaz de aproximar una cifra, por lo que urge que se elabore un catálogo de hórreos y paneras de Asturias", sugirió. Las cifras que se barajan están entre los 12.000 y 20.000 ejemplares, con una amplitud de orquilla que constata las dificultades actuales para concretar el número real de estas construcciones tradicionales.