Irak refuerza la seguridad tras la muerte de Bin Laden

Europa Press Nacional
Actualizado: lunes, 2 mayo 2011 16:23

BAGDAD, 2 May. (Reuters/EP) -

El Gobierno iraquí se ha mostrado "aliviado" por la muerte del líder de Al Qaeda, Usama bin Laden, en una operación estadounidense en Pakistán mientras que tanto el Ejército como la Policía iraquíes han sido puestos bajo alerta máxima por temor a posible ataques de venganza en uno de los principales campos de batalla del grupo terrorista.

Desde que comenzara la guerra de Irak en 2003, las autoridades estadounidenses e iraquíes han conseguido importantes logros en su lucha contra el brazo local de Al Qaeda, incluida la muerte de sus principales líderes el año pasado, pero la insurgencia suní sigue estando muy activa.

"Hemos emitido órdenes de intensificar las medidas de seguridad en las calles", ha explicado el general Hassan al Baidhani, jefe del mando de operaciones en Bagdad. "Esperamos ataques al cien por cien porque organizaciones como estas buscan probarse a sí mismas en tales circunstancias", ha añadido.

Por su parte, el Gobierno iraquí ha dado la bienvenida a la muerte de Bin Laden. "El Gobierno iraquí se siente muy aliviado por la muerte de Usama bin Laden, que fue el planificador y el director detrás de la muerte de muchos iraquíes y la destrucción del país", ha destacado el portavoz gubernamental, Ali al Dabbagh.

"La operación contra Bin Laden es (...) un gran éxito para los servicios de inteligencia de hacer justicia contra este carnicero que mató a personas de distintos países, especialmente Irak y Estados Unidos", ha considerado por su parte, el viceministro de Interior, teniente general Hussein Kamal. "Su muerte no significa el fin de Al Qaeda pero es (...) un golpe contra ellos y tiene un gran efecto moral", ha considerado.

Estados Unidos, que tiene aún unos 47.000 soldados en Irak, no ha querido comentar posibles cambios en las operaciones como resultado de la muerte de Bin Laden. "Reconocemos que la muerte de Bin Laden podría tener como resultado una reacción violenta de Al Qaeda en Irak y de otras organizaciones extremistas que están vinculadas a la red de Al Qaeda", ha señalado el portavoz militar estadounidense, coronel Barry Johnson.

Responsables militares estadounidenses señalan que las operaciones antiterroristas contra Al Qaeda en Irak han degradado su organización y perjudicado las comunicaciones entre el grupo local y los dirigentes de Al Qaeda fuera del país.

El líder de Al Qaeda en Irak, Abu Ayyub al Masri, y Abu Omar al Baghdadi, el presunto líder de su afiliado local, el Estado Islámico de Irak, fueron abatidos en un ataque en abril de 2010.

Contenido patrocinado