Actualizado 06/02/2007 20:48 CET

Madrazo cree que si Batasuna anuncia su autonomía de las decisiones de ETA, la banda "tiene los días contados"

Dice que el trabajo por la paz y la normalización no tiene que interrumpirse y que no habrá diálogo resolutivo mientras ETA continúe

BILBAO, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

El coordinador general de Ezker Batua-Berdeak, Javier Madrazo, consideró hoy que sería "suficiente" con que Batasuna anunciara su autonomía de las decisiones de ETA para que la banda tuviera "los días contados".

Asimismo, remarcó que el trabajo por la paz y la normalización política "no tiene que interrumpirse en ningún momento", pese a que precisó que no habrá diálogo resolutivo mientras ETA mantenga su actividad.

Madrazo ofreció esta tarde una conferencia en la Universidad de Deusto bajo el título "Un futuro en paz en una Europa social". El acto se enmarcó en el ciclo "Miradas al futuro de Euskadi", organizado por el Forum Deusto.

Durante su intervención, Madrazo planteó "por qué no somos capaces de encontrar una solución estable al llamado conflicto vasco" y señaló que éste y otros interrogantes son los que se hicieron muchas personas el pasado 30 de enero, cuando ETA hizo estallar un coche bomba en la terminal 4 de Barajas, en Madrid.

"Las esperanza y las expectativas abiertas en marzo de 2006 sufrieron, una vez más, un serio varapalo ¿Qué hacer ahora? ¿Se ha roto definitivamente el proceso de paz? ¿Tenemos que resignarnos una vez más a la amenaza y el chantaje de ETA?", se preguntó.

A su entender, nunca se debe renunciar a las aspiraciones "por difíciles que resulten", porque "asumir el reto de la consecución de la paz es un signo de fortaleza" ante ETA, al tiempo que aseguró que hoy la violencia en Euskadi "no genera adhesiones" e, incluso, la izquierda abertzale "ha asumido ya esta circunstancia".

En esta línea, consideró que las manifestaciones de Arnaldo Otegi, que "reconocía que se había abierto en el seno de Batasuna un debate sobre el atentado de Madrid", y Rafa Díez, "quien aseguraba que con bombas no hay proceso", son "pasos tibios", pero que permiten afirmar que Batasuna "no es un bloque monolítico y, día a día, son más las voces que reclaman una apuesta sincera y exclusiva por las vías políticas y democráticas".

Aseguró tener la convicción de que la izquierda abertzale quiere hacer política y estar en las instituciones, "y sabe que todo ello es incompatible con la legitimación de la violencia de ETA", por lo que consideró que Batasuna tiene que decir a la banda "que el tiempo de la violencia ha tocado a su fin y que la izquierda abertzale será coherente con la declaración de Anoeta".

"Es suficiente con que Batasuna anuncie su autonomía, su independencia respecto a las decisiones de ETA, y actúe en consecuencia. Sin una base política y social que legitime sus acciones, ETA tiene los días contados", manifestó.

Según indicó, para normalizar la presencia en la vida pública de la izquierda abertzale es una "prioridad" que se derogue la Ley de Partidos, que calificó de "antidemocrática" y, afirmó, "está en el origen de actuaciones judiciales absurdas y desproporcionadas, que sólo generan confrontación y enfrentamiento".

Instó al Gobierno socialista a "mover ficha en este sentido, al igual que debe hacerlo en política penitenciaria", y acusó al PP de utilizar la violencia de ETA "con fines electorales y partidistas". "ETA no puede condicionar la agenda política porque, si así lo hiciera, estaríamos reconociendo de facto su capacidad de influir en las decisiones de nuestras instituciones y quienes en ellas nos representan", advirtió.

A su juicio, el trabajo por la paz y por la normalización política "no tienen que interrumpirse en ningún momento", pese a que reconoció que no habrá diálogo resolutivo mientras ETA mantenga su actividad.

Subrayó que la sociedad vasca "está ganando la batalla a la violencia" y que tanto ETA como Batasuna "saben que han perdido espacio", por lo que consideró una "apreciación acertada" hablar ya de una etapa "post-ETA".

PAZ Y JUSTICIA SOCIAL

Señaló que la paz y la justicia social son dos reivindicaciones y, en realidad, "dos derechos", al tiempo que defendió el acceso a un empleo estable y a una vivienda digna como "dos derechos humanos fundamentales".

Apostó porque Europa juegue "necesariamente" un papel en esta dirección y aclaró que el rechazo que Ezker Batua-Berdeak mantuvo al proyecto de nueva Constitución para Europa "no puede confundirse con un rechazo a Europa".

Abogó por una constitución europea cuya unidad mínima no sean los Estados, que cree mecanismos para que la ciudadanía europea pueda exigir responsabilidad a los autores de las normas europeas y que contemple "realmente" la democracia participativa.