MADRIDEC perdió 18.000 euros al alquilar a Flores el recinto para la fiesta del Madrid Arena

Actualizado 28/06/2013 16:12:20 CET
Nueva inspección ocular del Madrid Arena
EUROPA PRESS

"Esta empresa era un caos", declara el testigo ante las partes

MADRID, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El representante sindical y coordinador de Operaciones de Madrid Espacios y Congresos (MADRIDEC), Antonio Vives, ha manifestado en su declaración judicial que la empresa municipal perdió 18.000 euros al alquilar el recinto municipal a Miguel Ángel Flores para la celebración de la trágica fiesta de Halloween del pasado 1 de noviembre.

Así lo ha manifestado el abogado Abdón Núñez, que defiende a la familia de Belén Langdon, tras concluir la comparecencia como testigo de Vives. Dentro de la empresa, este empleado se encargaba de representar a los trabajadores y de comprobar que los espacios estaban vacíos para celebrar eventos.

Las acusaciones particulares quieren saber qué ocurría dentro de la empresa municipal, ya que por ahora "nadie lo tiene nada claro". "Aquí todos quieres escurrir el bulto y nadie habla de su responsabilidad", ha aseverado el abogado Javier Jiménez, que representa a la familia de Teresa Alonso.

En su testifical, según Núñez, Vives habría desvelado que Madridec perdió un total de 18.000 euros al contratar con Flores. En concreto, habría manifestado que la empresa municipal cobró a Flores 12.000 euros por alquilar el local, pero que a su vez a MADRIDEC le costó cerca de 30.000 euros retirar las gradas para la celebración del evento, lo que supondría una pérdida de 18.000 euros.

"Esto es un claro ejemplo del trato de favor", ha aseverado el letrado en los pasillos de los Juzgados después de que esta misma semana, Mª Cabeza de Quirós, negara ante el juez que no existía ningún trato preferente hacia la empresa de Flores, Diviertt. "Es la primera empresa en el mundo que empieza un evento perdiendo dinero. Eso es un trato de favor", ha zanjado.

"ESTA EMPRESA ES UN CAOS

Por otro lado, Núñez y el abogado Javier Jiménez han indicado que el testigo habría confirmado al juez Eduardo López Palop la caótica organización de la que contaba antes de la fiesta la empresa municipal y cómo los empleados ejercían su puesto solo por "el sentido común".

"Ha dicho literalmente que la empresa era un caos porque han tenido cuatro directores en dos años y que realizan el trabajo por sentido común porque nadie tenía asignadas funciones", ha dicho Núñez.

Asimismo, el testigo ha limitado sus funciones a saber si los espacios estaban vacíos para celebración de eventos. "No sabe nada más de nada", ha señalado Núñez.

También habría dicho que la reunión del 9 de octubre para aprobar el evento a Diviertt fue "una reunión virtual", es decir, un mero trámite. "En un evento de 10.000 personas no hubo ni reunión", se ha quejado el abogado de la familia Langdon.