Actualizado 18/07/2012 21:53 CET

La mujer acusada de matar a sus hijos en Jaén será enjuiciada en noviembre por un jurado

JAÉN, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -

La autora confesa de la muerte de sus hijos, de once y tres años de edad, en su domicilio de La Alcantarilla de la capital jiennense el pasado 29 de septiembre será enjuiciada en la Audiencia Provincial de Jaén el próximo 19 de noviembre por un jurado popular, tal y como ha informado a Europa Press el letrado de la acusación particular, que representa al padre de los menores fallecidos.

Así, la Fiscalía pide en su escrito de calificación inicial 34 años de cárcel para la presunta asesina, puesto que considera que "planeó lo que iba a realizar con días de antelación". De su lado, la acusación particular pide la pena máxima de cárcel para Ruth B.V., un total de 40 años de prisión, 20 por cada uno de los dos presuntos asesinatos.

Sin embargo, la que en un principio ha sido la letrada de la acusada pedía en su escrito de defensa un total de diez años de prisión por lo que considera dos delitos de homicidio. Según justificaba, no ve alevosía en las actuaciones de su defendida para calificar los hechos de asesinato, si bien, alegaba una eximente parcial, dado que "la voluntad de Ruth B.V. se vio mermada debido a su trastorno mental", aunque "en parte tuviera conocimiento de lo que estaba haciendo".

No obstante, esta abogada ha abandonado el caso por motivos personales, pasando a hacerse cargo del mismo otro letrado de oficio, José María Hermoso, tal y como ha podido conocer Europa Press.

LOS HECHOS

Cabe recordar que la tarde anterior a los hechos, una vez que su marido salió del domicilio familiar el día 28 de septiembre de 2011, para adormecer a su hijos, la acusada cogió varias dosis de medicamentos y los aplastó utilizando para ello un mortero, reduciéndolos a polvo, con la intención de mezclarlos con productos alimenticios como fueron un yogur común y otro líquido y así conseguir que los niños los ingirieran.

De esta forma, como relata la Fiscalía en su escrito de acusación, esta actuación iba dirigida a dormir a los niños, para conseguir asegurar el resultado de sus acción, matar a sus hijos, impidiendo la posible defensa de los menores o que estos, de alguna forma, pudieran avisar a un mayor o solicitar su ayuda. Sin embargo, ese día no llegó a realizar su plan, lo dejó para el día siguiente.

Asimismo, según continúa el escrito, el mismo día de los hechos, por la mañana, llevó a los niños al colegio, acudió al banco, sacó un total de 250 euros, tras consultar movimientos, y pagó la cuota de la comunidad de vecinos de su domicilio. Así, recogió a los niños a la salida de clase junto a su marido y, por la tarde, tras despedirse de su marido, antes de que éste acudiera a una sesión de rehabilitación, puso de nuevo su plan en marcha, pues cogió de un armario de la cocina los medicamentos que el día anterior había machacado y los disolvió en el yogur líquido.

Al hilo, la fiscal fija las 17,00 horas como momento en que el hijo mayor se tomó dicho yogur, si bien el menor ingirió otro a continuación esperando la acusada a que se durmieran mandándolos a acostar en la cama del dormitorio de matrimonio. Así, una hora más tarde, Ruth B.V. comenzó a asfixiarlos con una mantita, primero al pequeño, que se encontraba en dicha cama tendido junto a su hermano, y más tarde al mayor. Tras matar a sus dos vástagos, llamó por teléfono a la casa de su hermano, no consiguiendo hablar con él y sí con la mujer del mismo, a la que dijo "que había matado a sus hijos", avisando ésta a su marido y este a los servicios de emergencias.