Las mujeres afganas piden a España más visados humanitarios y de estudios y facilidades para convalidar títulos

La presidenta de AMAE reclama no legitimar a los talibán y admite la dificultad de empezar de cero tras dejar todo atrás

La presidenta de la Asociación de Mujeres Afganas en España (AMAE), Sunita Nasir Tareen
La presidenta de la Asociación de Mujeres Afganas en España (AMAE), Sunita Nasir Tareen - AMAE
Europa Press Nacional
Publicado: viernes, 14 agosto 2026 9:54

MADRID, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

Convalidar un título o aprender español han sido dos de los principales desafíos a los que se han enfrentado las mujeres afganas a las que el Gobierno español ayudó a evacuar tras la toma de Kabul por los talibán el 15 de agosto de 2021. Pero aún hay muchas más a la espera de un visado humanitario en Pakistán o Irán y aún más a las que un visado de estudios para venir a España podría ayudar.

Así lo explica a Europa Press Sunita Nasir Tareen, presidenta de la Asociación de Mujeres Afganas en España (AMAE), que representa a más de 300 mujeres repartidas por todo el país y que llegó junto a su marido y su hija pero dejó atrás a sus padres --que han conseguido llegar después gracias a la reunificación familiar-- y a tres hermanas.

"No es fácil empezar de nuevo mientras parte de tu mente y de tu corazón está en otro lugar", cuenta esta ingeniera de 35 años que trabajó para la ONU a Europa Press sobre su propia experiencia, admitiendo que "el proceso de adaptación fue difícil para todas", sobre todo aprender el idioma, en el que sin embargo ella se expresa con soltura.

Según Sunita, no es una cuestión de falta de capacidad, sino que en muchos de los casos se debe a que las clases de español se limitan a un par de horas a la semana y solo hasta nivel A2, lo cual no es suficiente para poder optar a un empleo, de ahí el que las mujeres con hijos hayan terminado aprendiendo gracias a ellos y al contacto con los padres de los compañeros de sus hijos y se hayan adaptado mejor que las que están solas.

CONVALIDACIÓN DE TÍTULOS

El otro gran desafío, para quienes como ella tenían un título previo, ha sido la convalidación. Hay casos de mujeres con un doctorado o un máster y años de experiencia que sin embargo "no han podido encontrar un trabajo en su campo porque no han podido convalidar sus títulos", explica, a lo que se suma la dificultad de encontrar empleo en España.

Para tratar de resolver este problema, AMAE ha entablado contacto con el Ministerio de Educación, al que han trasladado las dificultades que estaban teniendo algunas mujeres, que no habían obtenido respuesta a sus solicitudes desde 2023. Este contacto directo ha permitido en última instancia las convalidaciones en trece casos y que haya otros 26 en camino, precisa.

En este proceso, al igual que en la validación de otros documentos como los certificados de nacimiento, hay un obstáculo añadido: en España no hay Embajada afgana. Hasta 2025 estuvo operando técnicamente con un representante del anterior gobierno pero ahora está cerrada, por lo que para solicitar certificados se tiene que recurrir a embajadas en otros países como Alemania.

NO LEGITIMAR A LOS TALIBÁN

Con todo, Sunita recalca que si algo piden los afganos en el exilio, como ella, tanto a la UE como a los países europeos es que "no tengan relación con el régimen talibán y que no lo legitimen". Pese a las dificultades que esto plantea, añade, están preparados para afrontarlas pero no "para tener una embajada que está controlada por los talibán en España".

Por otra parte, explica que han trasladado al Ministerio de Exteriores español por carta las complicaciones que tienen los afganos en España con sus documentos, en un momento en que al cumplir los cinco años como refugiados en el país pueden optar a solicitar la nacionalidad española. "No hemos conseguido aún una solución a corto plazo", admite.

Según sus estimaciones, unos 1.000 de los alrededor de 4.000 afganos que han recibido protección internacional en España tras la llegada de los talibán al poder se disponen a solicitar la nacionalidad por residencia.

VISADOS HUMANITARIOS Y DE ESTUDIOS

Mientras esto ocurre, llama la atención sobre la situación de las numerosas mujeres que se encuentran en Pakistán o Irán esperando "desde hace tres años" una entrevista de la embajada española para poder optar a un visado humanitario y trasladarse a España y que con frecuencia se ponen en contacto con su asociación.

"Están en una situación desesperada porque no pueden volver a Afganistán ya que su vida corre peligro y no tienen pasaporte en vigor para estar en Pakistán", subraya. Aunque desde AMAE reconoce que no pueden ayudarlas, se felicita de que haya otras asociaciones que sí lo hagan y que cada mes puedan venir a España con visado humanitario dos o tres mujeres.

Otro de los motivos de preocupación, tanto para la asociación como para las mujeres afganas en España en general, es la situación de las niñas en Afganistán, donde los talibán les han prohibido estudiar. Algunas de las mujeres que huyeron del país se esfuerzan por intentar dar clases a través de internet a estas niñas, pero en un país en el que los cortes de luz son frecuentes tampoco es tarea fácil.

Además, precisa Sunita, algunos padres tienen miedo a que puedan descubrirlo los talibán y esto pueda generar "un problema grave para la familia", por lo que se lo prohíben a sus hijas. Con todo, hay niñas que intentan desafiarlo y seguir aprendiendo aunque sea 'online' y apenas alguna hora al día.

En esta tesitura, aseguran que están "muy agradecidas por todo lo que ha hecho el Gobierno de España desde el principio" en pro de las mujeres afganas, organizando distintos actos en los últimos años. "Pero lo que necesitamos es una acción concreta para un cambio", resume.

"Por ejemplo, hay chicas que están esperando para tener un visado de educación para venir a España", ilustra, aunque admite que "no se puede sacar a todas y dar a todas visado". El Gobierno de España, agrega, también puede hablar en el seno de la UE defendiendo a las mujeres afganas y pidiendo que no se legitimice a los talibán.

"Mi generación", resalta la presidenta de AMAE, "hemos trabajado mucho en Afganistán para cambiar la situación, para el desarrollo del país. Hemos trabajado con todo el alma y el corazón y es muy duro ver como todo lo que habíamos logrado en los últimos 20 años se perdió de repente, en unas horas".

Pese a ello, y a que saben que por ahora no hay ninguna esperanza de cambio en el país y por tanto regresar no es una opción, tanto ella como otras muchas mujeres en el exilio siguen luchando pero sobre todo se esfuerzan por que se conozca la situación de las mujeres en su país.

HERMANAS Y SOBRINAS ATRAPADAS EN AFGANISTÁN

Por lo que se refiere a su situación personal, Sunita reconoce que ella es una afortunada ya que desde 2022 trabaja como ingeniera y ha podido aprender español gracias a un entorno laboral en el que hay más extranjeros, además de contar con "una vivienda digna".

Pero le pesa el que sus hermanas y sus tres sobrinas hayan quedado atrás y ya no puedan ir más a la escuela porque ya han cumplido los 13 años. "Es muy duro", subraya, explicando que desde hace un año lidia con una depresión y tiene episodios de ansiedad cada dos o tres días. "Esto no es porque no como bien o no vivo bien aquí. Aquí tengo todo lo que necesito para vivir, pero mi cabeza no olvida a mis hermanas", señala.

Según explica, le duele especialmente llamar por teléfono y ver que sus sobrinas están en casa sin poder hacer nada, mientras sus hermanos sí que siguen estudiando. Por ello, cuando le preguntan por su propia hija, evita entrar en detalles y contarles que está "en la escuela, en el parque o en la piscina, porque ellas han perdido todo". "Para mí es muy doloroso hablar con ellas mientras mi hija está en el 'cole'", señala.

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