Nova (Amp)-El juez procesa a 33 presuntos terroristas islamistas por conspirar para atentar contra la Audiencia Nacional

Europa Press Nacional
Actualizado: martes, 21 marzo 2006 18:50

MADRID 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

El juez Central de Instrucción número 5, Fernando Grande-Marlaska, ha procesado a 33 personas detenidas en las operaciones Nova contra el terrorismo islamista, por los delitos de integración en organización terrorista de naturaleza jihadista y conspiración para atentar contra la Audiencia Nacional, que el magistrado califica de atentado terrorista con resultado de muerte. También les acusa de falsificación de moneda y tenencia de útiles para realizarlo, y falsificación de documento público y/u oficial. Tres de los procesados están en busca y captura.

Entre los procesados figura el emir Achraf, cuya verdadera identidad es Abderrahamane Tahiri, detenido en Suiza bajo varias identidades falsas y extraditado en abril de 2005. El auto de procesamiento afirma que Acraf "había dispuesto lo necesario para adquirir 1.000 kilos de explosivo goma 2, de los que utilizarían, al menos 500 kilos en un camión que empotrarían contra la Audiencia Nacional, sita en las calles Génova, Orellana y García Gutiérrez de Madrid, ya que carecía, según las vigilancias hechas por Achraf de protección adecuada".

"Con la explosión pretendía acabar con la vida de las personas en el interior (jueces, funcionarios y público en general), y, destruir los archivos que afectaban a los 'hermanos mujahidines', además de la trascendencia que se conseguiría con el atentado a un organismo judicial emblemático, como la Audiencia Nacional", señala el juez.

El auto contabiliza que en la citada sede judicial en un día normal de trabajo hay 300 jueces, secretarios y personal judicial; 80 fiscales y personal de Fiscalía; 50 funcionarios en la Secretaría de Gobierno; 350 abogados, visitantes y justiciables; y 200 miembros del Cuerpo Nacional de Policía y de otros Cuerpos de Seguridad.

Achraf encargó la adquisición de los explosivos al mauritano, también procesado, Kamara Birahima Diadie, quien lo haría a través de un ciudadano de etnia gitana llamado "Antonio", no plenamente identificado, dedicado al tráfico de armas y explosivos en Almeria.

A la vez se iniciaron los contactos para que un ciudadano palestino llamado "Salim" se encargara de preparar el mecanismo que haría estallar el camión-bomba. "Salim", especialista en electrónica, reside al parecer en Alemania y en una conversación telefónica le pidió a Achraf que "se rece por él para que Dios le permita ser mártir lo antes posible y para que Alá le ayude para hacer un buen robo a los infieles, para los hermanos de Argelia que lo necesitan".

Según el juez, Achraf tenía decidido ser uno de los mártires, junto a los miembros del grupo terrorista "Mártires por Marruecos", también procesados, el viceemir del grupo Said Afif, Mokhtar Siah, Mohamed Kussabi, Abdellah Hawari, Ahmed Mohamed, Mohamed Boukiri, Mustafa Farjani y Kamara Birahima Diadie. La financiación correría por cuenta del primero desde Suiza, llegando a decir que no importaba el costo, porque la acción requería urgencia.

MARTIRES POR MARRUECOS.

Entre finales de 2001 y los primeros meses de 2002 señala el auto dado a conocer hoy, en coordinación y bajo la dirección de Achraf, "se constituyó un grupo terrorista organizado y estructurado de tendencia radical salafista que defendía la práctica de la jihad en España, a través de acciones violentas como la proyectada contra el edificio de la Audiencia Nacional y las personas que hubiera en su interior".

El grupo, que se autodenominó Mártires por Marruecos, disponía de un segundo nivel dirigido por Addila Mimon, a quien se intervino distinta documentación en la que se marcaba como objetivo terrorista las estaciones ferroviarias madrileñas de Atocha y Príncipe Pío, la torre Picasso, la sede del PP, el Palacio de Explosiciones de Madrid y el estadio Santiago Bernabéu. A esta grupo pertenecía, entre otros, Allekema Lamari, uno de los terroristas que se suicidaron en Leganés tras los atentados del 11-M.

Acharf contactó con ellos en la cárcel y tras ser puesto en libertad y antes de marcharse a Suiza captó a varias personas vinculadas con el GIA, como Djilali Mazari o Hocine Kedache, o con el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), como Reda Cherif, Djamel Seddiki y Mohamed Boulam, quienes contribuyeron a la financiación del grupo mediante, entre otros actos, la clonación de tarjetas de crédito.

Según el juez, "todos los miembros del grupo de Levante estaban preparados para la práctica de la jihad en cualquier país, incluido España, en función de las órdenes que recibieran del emir Achraf y localmente por Djilali Mazari".

El auto describe pormenorizadamente las acusaciones existentes contra los 33 procesados, a los que el juez comenzó hoy a tomar declaración indagatoria. Entre ellos figura el español Baldomero Lara Sánchez, quien se encargaba de remitir las cartas de éste a Majid Machmacha y de recibir las dirigidas a Addila Mimon, poniendo su nombre como destinatario y el de su mujer como remitente, lo que facilitaba la entrada en el centro penitenciario.

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