PALMA DE MALLORCA, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -
Agentes de los Cuerpos de Seguridad del Estado han efectuado un total de 31 intervenciones de tráfico de drogas en las inmediaciones de centros escolares de la Comunidad desde el lunes 9 de enero, 15 de ellas han sido efectuadas por la Policía Nacional, en Palma, Manacor, Ibiza capital, Maó y Ciutadella, y otras 16 por efectivos de la Guardia Civil, en centros de las islas de Ibiza y Mallorca.
Según informó hoy en rueda de prensa el delegado del Gobierno, Ramón Socías, todos los autores del menudeo traficaban con hachís y marihuana, excepto uno, a quien la Guardia Civil incautó cocaína en las cercanías de un colegio de Mallorca.
Hasta el pasado jueves se habían desarrollado 7 intervenciones, todas de hachís y marihuana y en las islas de Ibiza y Mallorca. En este sentido, el delegado expresó su preocupación por la confiscación de cocaína, actuación que, según destacó, supone un "escalón superior" respecto al tipo de drogas decomisadas hasta el momento.
Socías efectuó estas declaraciones tras reunirse con los representantes de la Confederación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Baleares (COAPA), la Federación de Padres y Madres de Alumnos (FAPA) y la Federación de APAS de Baleares (FAIB), a los que planteó la posibilidad de ponerse en contacto con la Delegación de Gobierno en caso de detectar la presencia de tráfico de drogas en algún colegio.
TRABAJOS SOCIALES
Durante el encuentro los padres de alumnos plantearon al delegado su petición para sustituir las multas económicas previstas contra los detenidos por visitas a centros de reinserción de toxicómanos o la realización de trabajos sociales.
En este sentido, la presidenta de COAPA, Catalina Esteve, recordó que las sanciones a menores son pagadas por los padres, además de insistir en la necesidad de priorizar las actuaciones de "concienciación" sobre los castigos económicos, para que el alumno implicado se haga cargo de todas las consecuencias que conlleva el mundo de la droga.
Por su parte, Socías se comprometió a estudiar esta propuesta dentro de 3 meses, una vez elaborado el primer informe de evaluación de esta iniciativa. Entonces, detalló, será el momento de analizar la introducción de mejoras en el plan de actuación contra el consumo de drogas en los centros escolares.
Además, el delegado comentó que, en principio, la intervención de las fuerzas de seguridad se concentrará en los alrededores de centros de educación primaria y secundaria, aunque las intervenciones también podrán desarrollarse en el interior, si así lo solicita la dirección del colegio.
Tras reconocer la existencia de zonas "más calientes", donde los cuerpos de seguridad intensificarán la vigilancia, insistió en que las labores de control se practicarán en todos los centros de las islas, tanto públicos, como privados y concertados. Igualmente, detalló que los agentes prestarán especial atención al posible desplazamiento del menudeo de un colegio a otro.
El delegado precisó que los agentes visten de paisano para pasar desapercibidos y perjudicar lo menos posible el futuro del alumno afectado. En este sentido, aseguró que los estudiantes implicados en la venta de drogas serán amonestados con "gran discreción", evitando que esta situación sea conocida por el resto de compañeros.
PROXIMAS REUNIONES
Durante su intervención, Socías comunicó que el jueves de esta semana se reunirá con representantes de los profesores y de los centros educativos, dentro de la ronda de reuniones con los agentes implicados en la lucha contra el consumo de sustancias estupefacientes en los colegios. "Estamos a disposición de todos los sectores implicados, dispuestos a considerar sus sugerencias para mejorar el protocolo de actuación y alcanzar una mayor efectividad", apuntó.
Las acciones de vigilancia que prevé el Plan del Gobierno también contemplan actuar en el entorno de los locales de ocio, como bares y discotecas, donde "es sabido que acuden los traficantes para vender drogas a los jóvenes". Socías precisó que las actuaciones en estos establecimientos se harán bajo unas condiciones "distintas" a las de los colegios, donde la vigilancia es "mucho más delicada", y sólo se hará "en el exterior".