"En este banquillo no estamos sentadas 12 personas, sino 2 millones" señala Romeva en su última palabra

Actualizado 12/06/2019 17:50:59 CET
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Junqueras: "Lo mejor para todos es devolver la cuestión a la política, al terreno de la negociación y el acuerdo"

Forn se muestra convencido de que está encarcelado por sus ideas y llama como Romeva y Junqueras al diálogo para resolver el conflicto

MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

Los exconsejeros catalanes Raül Romeva y Joaquim Forn han hecho uso de su turno de última palabra en el juicio del 'procés' en el Tribunal Supremo para señalar que están convencidos de que han sido encausados por sus ideas políticas y apelar al diálogo para resolver un conflicto que, a su juicio, nunca debería haber sido judicializado, al igual que han expuesto el exvicepresidente Oriol Junqueras y el exconsejero de Interior, Joaquim Forn.

"En este banquillo no estamos sentadas doce personas sino dos millones que se sienten concernidas con lo que ha pasado y con la decisión que ustedes van a adoptar, que esperan que sea valiente", ha apelado Romeva directamente al tribunal.

A lo largo de su breve exposición, el exconsejero de Exteriores ha reprochado a las acusaciones que hayan tratado de construir un relato de odio a España y a lo español por parte de los procesados que él considera falaz e irresponsable; y ha añadido que hoy pueden ser ellos los afectados "pero mañana puede ser cualquiera".

También ha dicho que existe antes del dictado de la sentencia una "oportunidad" y que "por el bien de todos" debería convertirse en una respuesta que permita seguir avanzando.

En su discurso, que ha sido algo más extenso que el del exvicepresident y líder de ERC Oriol Junqueras, ha insistido en que durante el juicio las acusaciones han buscado "escarmentar y castigar una ideología" y que por ello las hipótesis planteadas se han fundamentado "en un sesgo en absoluto disimulado y ratificado en unos informes finales que pretenden dibujar una realidad que nunca ha existido". "No por repetirlo mil veces una mentira se vuelve verdad", ha añadido.

En este punto, ha reclamado que se escuche a los dos millones de personas "que llevan años manifestándose de forma cívica para formar parte de una república catalana" o las cartas que los presos de esta causa leen en la "soledad de sus celdas", y así comprobarían que el odio no les mueve "en absoluto".

Según Romeva, lo que mueve a esas personas es la "frustración" como la que causó la sentencia sobre el Estatut de Cataluña que dictó el Tribunal Constitucional en 2010 frente a la "incomprensión" de un Estado que sigue "sin ofrecer una respuesta política a un problema político".

"Lo hicimos como lo hicimos porque no pudimos hacerlo de otra forma", ha dicho Romeva, para indicar que hacer un referéndum "incluso si este es ilegal no es delito Código Penal en mano". En todo caso, respecto al derecho de autodeterminación el exconsejero de exteriores ha señalado que siempre lo ha defendido sin violencia y que nunca encontrarán una afirmación suya en sentido diferente.

"Apelo a aquellas personas que defienden una España unida, que entiendan que con la fuerza, con la represión no van a convencer a aquellos que ya se sienten expulsados o los que apuestas por vías pacíficas". "Somos políticos y políticas haciendo política, nada más", ha añadido Romeva lamentando que se haya traspasado al tribunal la responsabilidad sobre un asunto que debe ser resuelto en el terreno político.

"Con el verbo sereno, incluso frente a aquellos que nos insultan, seguiremos mirando a los ojos de nuestras hijas e hijos con dignidad, con la misa con la que personas en todo el mundo se debaten por defender derechos fundamentales", ha concluido.

FORN TAMBIÉN APELA AL DIÁLOGO

Por su parte, Forn ha negado "rotundamente" que su actuación estuviera dirigida a romper el orden constitucional o que diera orden a los Mossos de obviar las resoluciones de los jueces y de los fiscales y que por ello volvía a solicitar al tribunal su libertad.

"Me mantengo fiel a mis ideales, no creo que esto sea delito", ha dicho también el exconsejero del Interior, que ha añadido que sigue creyendo "en la libre determinación de Cataluña, el diálogo y pluralidad para la resolución de los conflictos."

Ademas de agradecer la labor de sus abogados y de las personas que han acompañado a los presos preventivos de esta causa durante los más de 600 días que ya llevan en prisión, Forn ha recordado que hace política desde los 17 años.

A su juicio el 1-O contaba con el aval muy cualificado del Parlament y el apoyo mayoritario de la sociedad civil catalana, y que siempre creyeron que la ley "no está fosilizada" y que por ello la voluntad de pacto se manifestó por su parte tanto antes como después del referéndum, si bien sus demandas no tuvieron respuesta en el Gobierno español.

"En ningún momento escondimos nuestra voluntad de celebrar el referéndum, lo hicimos al igual que el 9-N", ha añadido Forn, en alusión a la consulta organizada en 2014 por el Gobierno de Artur Mas. Sobre el 1-O, ha defendido que fue "una manifestación de civismo y dignidad de la ciudadanía", y que "no se votaba contra nada y contra nadie". Cuando esto sucede los gobernantes responsables no deberían judicializar un conflicto político sino buscando soluciones políticas", ha incidido.

Finalmente, ha reprochado al instructor de esa causa, el magistrado Pablo Llarena, que justificara su permanencia en prisión en base a razones políticas por decir que seguía manteniendo sus ideas "en un contexto en el que no hay certeza de que haya desaparecido la intención de logar la independencia" y ha concluido señalando que se mantiene fiel a sus ideales.

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