MADRID 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
El programa electoral del PSOE recoge el compromiso de reformar los Reglamentos del Congreso y del Senado para, entre otros cosas, permitir que la oposición dirija preguntas improvisadas a los ministros en las sesiones de control y para impedir abusos del 'rodillo' de la mayoría en el funcionamiento ordinario de las Cámaras.
En el borrador del programa electoral, recogido por Europa Press, se justifica la necesidad de reformar los reglamentos de las Cortes con el objetivo de "corregir el carácter rígido del parlamentarismo español, dotando de mayor agilidad y dinamismo a los debates, potenciando el papel del parlamentario individual".
En este sentido, se pretende "establecer la posibilidad de que se puedan presentar preguntas orales en Pleno al Gobierno sin formulación previa y que la mitad de todas las preguntas sean planteadas por Diputados sin previa notificación a la Presidencia". Se trataría de importar a España el modelo de control británico, donde los diputados van tomando la palabra sin que los ministros sepan de qué les van a preguntar.
BASTA DE VETAR COMISIONES DE INVESTIGACIÓN
Además, y para evitar que una mayoría absoluta imponga los órdenes del día, el PSOE quiere que los asuntos que se tratan en las sesiones plenarias y las comisiones no sean fijados por un único grupo parlamentaria y que la inadmisión a trámite de un tema, también las propuestas de comisión de investigación, tengan el aval de al menos dos grupos.
En esta legislatura, el PP ha impedido con su mayoría absoluta, no ya la creación de comisiones de investigación, sino siquiera el debate y votación de esas solicitudes, ya que vetaba su inclusión en el orden del día del Pleno del Congreso.
Igualmente, el PSOE aboga por regular las comparecencias urgentes del presidente del Gobierno y de los ministros para que no puedan rehuir el debate parlamentario en cuestiones de actualidad, así como obligar celebrar debates previos a las cumbres europeas.
CULMINAR LA PLURALIDAD LINGÜÍSTICA DEL SENADO
Además, los socialistas exigen que los decretos ley sean tramitados como proyectos de ley, por tanto susceptibles de modificación, siempre y cuando así lo soliciten al menos dos grupos parlamentarios o una tercera parte de los diputados.
Por último, el PSOE promete "culminar el reconocimiento de la pluralidad lingüística en el Senado" y constituir en las cámaras órganos específicos para vigilar el cumplimiento de las iniciativas que se aprueben.