BARCELONA, 23 Dic. (EUROPA PRESS) -
El portavoz del PSC en el Parlamento catalán, Maurici Lucena, ha considerado que la entrada de ERC en el Gobierno es inminente, pero que problemas en la "distribución de poder" con CiU han retrasado el pacto, un acuerdo que está convencido que tarde o temprano se producirá.
En declaraciones a los periodistas, ha argumentado que es totalmente normal y lógico que los republicanos formen parte del Ejecutivo catalán, ya que desde el inicio de la legislatura han renunciado al papel de oposición en el Parlamento para apoyar el "95 por ciento" de las iniciativas del Ejecutivo catalán.
El PSC asegura que sabía "por muchos canales" que las negociaciones entre CiU y ERC estaban muy avanzadas, pero la distribución de las consejerías y discrepancias sobre el papel que Oriol Junqueras --el líder de ERC-- debe desempeñar el nuevo ejecutivo han impedido el acuerdo final.
"Hoy se les ha estropeado el anuncio que tenían previsto. Sabíamos por muchos canales que la entrada de ERC estaba absolutamente decidida. A Homs se lo veía molesto porque los planes eran anunciarlo hoy", ha sentenciado Lucena en alusión a la rueda de prensa del consejero de este lunes.
"Háganme caso, es cuestión de días que se anuncie", ha zanjado Lucena, que ha visto factible que CiU y ERC acaben solucionando las discrepancias que, según él, están retrasando el acuerdo.
Los socialistas defienden que ERC y CiU comparten los dos pilares de la legislatura, la política presupuestaria del Gobierno --tienen previsto aprobar las cuentas a finales de enero-- y "el proyecto de separar Cataluña de España", por lo que concluyen que lo plausible es que gobiernen juntos.
"Es evidente que ERC no hace oposición. Ahora el paso natural es entrar en el Gobierno", ha sentenciado Lucena, que ha asegurado que su partido vería positivo este pacto porque permitiría reflejar la sintonía que republicanos y CiU demuestran en el Parlamento.
Lucena ha opinado que el único obstáculo que se podrían encontrar CiU y ERC gobernando juntas es que podrían surgir "problemas de tipo ideológico entre sus bases", pero ha concluido que, tras pactar las cuentas, su proyecto económico y social para Cataluña --que los socialistas critican por antisocial-- no difiere tanto.