MADRID 13 Dic. (EUROPA PRESS) -
El reparto de cargos en el seno del grupo parlamentario que encabeza Izquierda Unida en el Congreso, que ya había suscitado las quejas del diputado Gaspar Llamazares, también ha irritado a los socios de Iniciativa per Catalunya (ICV), según se informó a Europa Press en fuentes parlamentarias de la formación catalana.
Izquierda Unida (IU), que aporta ocho de los once diputados del grupo, quiere que su coordinador general, Cayo Lara, sea el presidente-portavoz y que su cabeza de lista de IU por Sevilla y secretario general del PCE, José Luis Centella, figure como portavoz con presencia en la Junta de Portavoces de la Cámara.
Pero IU quiere también dar un papel relevante al dirigente de su federación catalana, Joan Josep Nuet, de Esquerra Unida i Alternativa (EUiA), que fue número tres en la lista por Barcelona que encabezó ICV.
Iniciativa quiere que su cabeza de lista, Joan Coscubiela, sea el portavoz adjunto del grupo parlamentario, y no el número tres de su lista.
LA DENOMINACIÓN DEL GRUPO
Ha ofrecido además un protocolo regulando el papel de los portavoces titulares y adjuntos en cada una de las comisiones, el papel de cada partido en los grandes debates y en las sesiones de control, e incluso el nombre del grupo parlamentario, que a su juicio debería incluir las siglas de las tres principales formaciones (IU-ICV-CHA) bajo el epígrafe de Izquierda Plural.
Las negociaciones continuarán en los próximos días pero desde ICV hay incluso voces dispuestas a replantearse la continuidad en el grupo conjunto si no se sienten suficientemente representados.
Estos primeros pasos para organizar el grupo parlamentario ya ocasionaron un incidente con Gaspar Llamazares, que expresó públicamente sus quejas al considerarse relegado. La dirección de IU le reserva para presidir una comisión como en la anterior legislatura, pero eso sólo podría ocurrir si el PP acepta repartir Presidencias.
Desde su cuenta personal de Twitter, Llamazares se autoproclamó "portavoz de los ciudadanos y de los asturianos rebeldes y de izquierdas". "Me basta y me sobra. Gracias por la confianza", ha escrito, aceptando "con naturalidad" el "derecho de la mayoría a sus portavoces afines", pero advirtiendo de que esa actitud aunque "legítima" es errónea.