Un testigo sitúa en otro centro del 1-O un coche de Presidencia con mossos camuflados que avisaban de la Policía

El juez Marchena y los magistrados del juicio al procés en el Supremo
SEÑAL DE TV DEL TRIBUNAL SUPREMO
Publicado 11/04/2019 17:15:09CET

MADRID, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un agente de la Policía Nacional perteneciente a la Brigada de Información de Barcelona se ha referido este jueves durante su declaración en el juicio del 'procés' en el Tribunal Supremo a la presencia en uno de los centros de votación del 1-O, el colegio Provençals de Barcelona, de un Seat Ibiza gris que le pareció "sospechoso" y que resultó pertenecer a la Consejería de Presidencia de la Generalitat.

El mismo vehículo fue situado por hasta cinco testigos que declararon este miércoles como el que habían utilizado en otro centro diferente dos personas con radiotransmisores, de las que dijeron que podrían ser mossos "camuflados" que advertían a ciudadanos de la llegada de la policía al centro.

Según el testigo de este jueves, el primero en declarar en la sesión de tarde del juicio, durante sus labores de vigilancia en torno al centro Provençals, situado en el distrito de San Martín, le resultó sospechoso que los ocupantes de este coche estuvieran en actitud "vigilante". La vigilancia no se realizaba hacia el lugar en el que se desarrollaba ese día "la actividad ilegal" sino hacia la calle, fijándose esta personas en quienes iban en el interior de los coches que circulaban por la vía.

"Si podía haber albergado alguna duda ésta me quedó disipada cuando a lo largo del día uno de los organizadores en el colegio Provençals se dirigió a la masa con megáfono o micrófono --desde la distancia en la que me encontraba no podría concretarlo-- para decir 'los mossos nos acaban de avisar que en la zona hay coches de paisano de guardia civil y de policía'", ha relatado el testigo a preguntas del fiscal Fidel Cadena.

Se da la circunstancia de que la existencia de dicho vehículo salió a colación durante la sesión de este miércoles a cuenta de hasta cinco testigos --también policías en labores de vigilancia en los colegios electorales--, que hablaron de un Ibiza gris de Presidencia y lo situaron a las puertas del colegio Pau Romeva, situado en el distrito Las Corts de Barcelona.

Según estos testigos en él se metieron dos personas que llevaban radiotransmisores pero que ellos identificaron como posibles mossos de incógnito porque uno de ellos llevaba botas tácticas, una defensa extensible en un bolsillo y se les notaba que portaban armas cortas.

También en este caso, poco después, entre los ciudadanos congregados en los colegios, se empezó a hablar de que los policías nacionales estaban aproximándose, lo que les permitió organizar un sistema de resistencia a las puertas del centro.

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