UGT advierte en el Congreso de que regular la prostitución obligaría legalmente a revelar los datos de los clientes

Actualizado 18/05/2006 19:44:24 CET

MADRID, 18 May. (EUROPA PRESS) -

La secretaria de Políticas de Igualdad de UGT, Almudena Fontecha, advirtió hoy en el Congreso de que la regulación de la prostitución voluntaria obligaría legalmente a revelar los datos de los clientes en la facturación de las personas que ejercieran esta práctica.

Fontecha compareció ante la Ponencia de la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer que estudia la regulación de la prostitución voluntaria. Así, resaltó que si las prostitutas fueran consideradas como trabajadoras por cuenta propia o autónomas les sería de aplicación la obligación fiscal general de facturar y los datos de los clientes deberían figurar en las facturas. "Un hecho impensable pues uno de los elementos que caracterizan la prostitución es la garantía del anonimato de los cliente", añadió.

Otra trampa, según UGT, sería la posibilidad de que las prostitutas constituyeran empresas a través de fórmulas societarias con personalidad jurídica, pero el resultado sería el mismo. "Para seguir garantizando el anonimato de los clientes sería necesario incumplir la obligación general de facturar, se caería en la práctica ilegal del pago en dinero negro y ello provocaría un fraude fiscal generalizado"

Tampoco tendría cabida el contrato de arrendamiento de servicios, el que más se aproximaría a la realidaddel negocio. "Difícilmente puede ser un contrato válido si se tiene en cuenta que el objeto del arrendamiento en este caso, sería el cuerpo humano, reducido a la categoría de mercancía (algo que atodas luces debe ser ilícito jurídicamente)", precisa.

En definitiva, UGT considera que plantear su regulación como un trabajo supone plantear el incumplimiento de la normativa internacional aplicable en España, e ignorar las experiencias de otros países: las prostitutas no mejoran su situación pero sí los que hacen negocio a costa de ellas. En definitiva, UGT entiende que la prostitución no es un trabajo sino una forma de esclavitud, de desigualdad y de violencia degénero, frente al que la sociedad debe mostrar una tolerancia cero. A juicio de UGT, los que se benefician de este negocio están suscitando un "falso debate" que trata de equiparar la prostitución a un trabajo. En este sentido, señala a los dueños de locales de alterne que, curiosamente, no plantean el reconocimiento de la prostitución como una relación laboral por cuenta ajena sino tan sólo su reconocimiento como trabajo autónomo. "Así no tienen que asumir responsabilidades empresariales, ni los costes de Seguridad Social propios de los empresarios con personal contratado por cuenta ajena", añade.