BILBAO, 14 Feb. (EUROPA PRESS) -
El portavoz del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, afirmó hoy que su partido no renuncia a una movilización social si el actual proceso de paz "no prospera y no sale adelante" y si alguien tiene la tentación de "interpretar esta oportunidad como una experiencia más".
En una entrevista a Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Urkullu señaló que el PNV recoge, dentro de su estrategia, la posibilidad de hacer "una llamada" a la sociedad vasca que, a su juicio, es la que tiene que "apuntarse la victoria del fin de la violencia".
El dirigente jeltzale manifestó que no tienen "datos" que avalen el optimismo expresado por el presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero en relación al proceso de paz y, tras afirmar que comparten las ansias de paz de la sociedad, aseguró que el PNV en este proceso "va a jugar con absoluta lealtad".
En este sentido, aseguró que los protagonistas principales en el proceso de pacificación, en principio, son ETA y el Gobierno central y no el PNV. "Somos acompañantes necesarios, aunque sí somos protagonistas en lo que es un proceso de normalización política, un proceso de normalización en la convivencia política de la sociedad vasca", añadió.
El dirigente jeltzale indicó que su partido no quiere dar pasos que "estorben u obstaculicen el camino" y apuntó que "apelan a la esperanza y confianza", pero advirtió de que estarán "vigilantes" para que "esto no quede sólo en palabras, sino que se concrete en hechos".
Iñigo Urkullu afirmó que se está en un momento en el que todo el mundo se está guiando por declaraciones, a pesar de que también se han dado "hechos", entre los que citó la resolución del Congreso de los Diputados, la propuesta de Anoeta de Batasuna, así como la de su propio partido. Sin embargo, a su juicio, las declaraciones no se pueden quedar "sólo en palabras", sino que se debe "aprovechar la oportunidad"
"Esa oportunidad tiene que ser, en principio, en cuanto a pacificación iniciada, esa concreción por parte de ETA, es a ETA a quien le hemos exigido desde hace mucho tiempo la mayoría de la sociedad vasca que dé el paso definitivo", añadió.
El dirigente del PNV subrayó que "la discreción es la base para lo que pueda ser un resultado fructífero de un proceso de pacificación en cuanto a terminar de una manera definitiva con la violencia y ese estadio corresponde a ETA y al Gobierno del Estado, y los demás tenemos que impulsar, promover y apoyar y, además, obrar con generosidad".
Urkullu afirmó que otra cosa es que, "detrás de lo que es una existencia de violencia", esté también "un razonamiento político y una base política". "Sobre esa base política, los partidos que conformamos la sociedad vasca, también la sociedad navarra, también lo que afecte a aspiraciones políticas desde el ámbito nacionalista en lo que corresponde al Estado francés somos las que libremente tenemos que tomar nuestro juego en el debate de lo que son esas aspiraciones políticas", agregó.
SOCIALISTAS
Por otra parte, en relación a la mesa de partidos y la postura del PSE-EE ante esta iniciativa, aseguró que "no deben existir condiciones para sentarse a esa mesa", sólo la de ausencia de violencia y la necesidad de que estén representadas todas las sensibilidades políticas.
"El pretender que las formaciones políticas renunciemos de nuestros principios para ponerlos en una mesa, de cara a lo que es un debate político, es un planteamiento perverso", indicó Urkullu quien reiteró que dentro del PSOE se están dando "bandazos".
Por otro lado, Urkullu reconoció que han trasladado al Foro de Debate Nacional unas aportaciones que, según indicó, constituyen "la hoja de ruta" del PNV para la pacificación y la normalización política y que se recogían en su documento de octubre del pasado año.
El dirigente jeltzale cree que puede haber "enganche" entre sus propuestas y las que se puedan realizar desde el Foro de Debate Nacional en la medida en que, según precisó, su partido "también sitúa la vocación en un acuerdo integrador, en el que se ve reflejada la pluralidad de la sociedad vasca también".
A su juicio debe ser un acuerdo "que se base en el principio de no imposición, pero tampoco de veto, un acuerdo que no tenga por qué ser, al final, condicionado a tener un resultado que sea necesariamente mayor que el resultado que se obtuvo también en el referéndum del Estatuto de Gernika".
El dirigente jeltzale cree, además, que se debe abordar el problema político desde su raíz, en la medida en que es a la sociedad vasca "a la que le corresponde y le cabe el derecho a decidir cuál quiere que sea su futuro".
ABE4RRI EGUNA
En relación a una posibilidad de un Aberri Eguna conjunto entre todas las formaciones nacionalistas, aseguró que el PNV aboga por una celebración "unitaria", aunque cree que, en la actualidad, "no se están dando las condiciones para ello".
"Creo que el futuro, en un escenario de no violencia, podremos sentarnos las formaciones políticos que entendemos que aquí hay un pueblo que tiene una identidad y una vocación de ser pueblo para que podamos celebrar un Aberri Eguna", añadió.
Por otra parte, cree que dentro del PP pueden existir personas que también apuestan por el actual proceso, pero indicó que lo que ocurre es que en este partido "se concentra también toda una amalgama de sensibilidades políticas que se resumen en ese concepto de derecha, que en lo político apuesta por la unidad de España".
"Pero en se concepto de derecha, está también la extrema derecha. En el Estado español no hay un partido de extrema derecha, la extrema derecha está también contemplada también en el PP, eso no quita para que creamos que dentro del PP existen también voces que, hoy por hoy, no afloran pero que apostarían por una normalización en la convivencia política, también en la sociedad vasca", agregó.
Por último, en relación al Estatut, manifestó sentirse "preocupado" porque, "hasta el momento", no ha habido un respeto de la decisión del Parlamento catalán.