Actualizado 24/03/2007 15:27 CET

Zarrías afirma que el "veto" a Prisa demuestra que el PP "está poniendo en cuestión" los pilares de la democracia

JAÉN, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

El consejero de la Presidencia de la Junta de Andalucía, Gaspar Zarrías, consideró hoy que el anuncio hecho por el PP de no acudir a los medios del Grupo Prisa es un "hecho gravísimo" que "viene a demostrar que el PP está poniendo en cuestión buena parte de los pilares en los que se sostiene la convivencia democrática de un país".

Zarrías argumentó que el PP "critica a la justicia de forma desaforada cuando cualquier resolución judicial no le da la razón a sus planteamientos" al mismo que acusó a los populares de "denigrar a jueces y fiscales por el mero hecho de que sus resoluciones, autos o sentencias no sean de su agrado".

Además, el consejero de la Presidencia del Gobierno andaluz lamentó que el PP "ha hecho lo que ningún gobierno democrático en la historia del país" en el sentido de que "ha usado el terrorismo como arma política" con el fin de "intentar arañar un puñado de votos con los sentimientos más profundos de las víctimas y su dolor sin ningún pudor".

Ante toda esta situación, Zarrías expuso que "lo que faltaba" era que el PP "también intente menoscabar el principio de la libertad de expresión atacando a un grupo de comunicación" porque una opinión "no coincide con sus planteamientos políticos".

Al respecto, el consejero de la Presidencia argumentó que esta actitud "sólo se puede entender desde la desesperación en que está sumida la dirección del PP con Aznar, Rajoy, Acebes y Zaplana a la cabeza", políticos sobre los que afirmó que "están en una operación de mera supervivencia personal".

De igual modo, Zarrías les advirtió de que están conduciendo al PP "a un verdadero atolladero" con unos "planteamientos políticos de extrema derecha que sólo son concebibles si se hacen desde el odio, el resentimiento y la no aceptación de las reglas del juego".

Finalmente, el consejero de la Presidencia mostró su rechazo "a cualquier actuación que cuestione los elementos fundamentales de la convivencia" y que intente "generar un grado de crispación que no se corresponde con lo que piensa la mayoría de los ciudadanos", una postura que busca "ganar como sea y utilizando lo que sea unas elecciones", si bien "aunque al PP no le guste, son los ciudadanos los que deciden con su voto" qué partido gobierna.