PAMPLONA 7 Feb. (EUROPA PRESS) -
Casi uno de cada cinco navarros -23%- tiene pensado comprar o alquilar una vivienda en los próximos años, según señala una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache. De ellos, un 48% pretende comprar su primera casa, un 17% comprar una segunda vivienda y un 11% pretende comprar un inmueble como inversión. Un 23% tiene la idea de alquilar una vivienda para vivir.
Irache ha editado una guía con cuestiones que pueden ser importantes a la hora de emprender la compra de una vivienda. Así, recomienda "valorar la vivienda en función de las necesidades", ya que "no es lo mismo comprar una casa para vivir en ella una familia de cinco miembros, que para una pareja o una persona sola". Además de las características de la propia vivienda, como su antigüedad, calidad de materiales, espacio (metros cuadrados construidos y metros cuadrados útiles), distribución, o prestaciones que ofrece, "habrá que estudiar las ventajas y desventajas de su ubicación (cercanía a centros escolares, de trabajo, servicios y comercios cercanos, parques...)".
En cualquier caso, dado el importe de estas operaciones, Irache ha indicado que "siempre conviene analizar el mercado, estudiar detenidamente la oferta y no dejarse llevar por las prisas que en muchas ocasiones muestran los vendedores por cerrar la transacción".
La asociación señala que no es recomendable decidirse por ninguna vivienda si antes no ha podido visitarla, "por muy atractiva que sea la oferta". "Tenga en cuenta que las afirmaciones de un vendedor pueden ser interesadas o, cuando menos, subjetivas. Es necesario que se pueda comprobar toda la información in situ. Además, debe tomarse el tiempo que se necesite y solventar todas las dudas que tenga", indica, para agregar que en compras de esta importancia no es admisible que se meta prisa o no se dé el tiempo necesario para comprobar cualquier cuestión. "Haga tantas visitas como necesite. Suele ser conveniente que le acompañe algún profesional del sector de su confianza (arquitecto, aparejador, albañil...) que le ayude a detectar posibles problemas", expone.
Según Irache, en el contrato de compraventa deben constar todos los datos fundamentales de la operación (descripción detallada y características de la vivienda, datos del comprador y del vendedor, precio y forma de pago...). "No puede faltar la fecha de entrega. Es especialmente importante en las viviendas aún sin concluir. De esta forma, ante un posible retraso, el consumidor podrá, en su caso, reclamar una compensación. De hecho, lo más conveniente es que el contrato determine una penalización concreta por cada día de retraso sobre la fecha de entrega pactada", agrega.
Irache ha señalado que "las visitas a la vivienda deben realizarse con tranquilidad, y a poder ser, con buena iluminación" para comprobar todos los elementos: ventilación en baños y cocina, estado de azulejos, luces, remates, conocer los tabiques y muros de carga ante hipotéticas reformas... Y añade además que "es importante informarse y comprobar el estado de las instalaciones de fontanería y electricidad o climatización". "Si están en mal estado o son muy antiguas puede que en unos años haya que cambiarlas íntegramente, lo que puede suponer un importante gasto", dice.
Además de la propia vivienda, la asociación señala que es importante estudiar el estado del edificio en el que se encuentra. Igualmente, aconseja comparar préstamos en diferentes bancos. "Es muy recomendable acudir a diferentes bancos, negociar y así poder optar por la entidad más ventajosa. Por ello, conviene empezar a hacerlo con cierta antelación. Conviene valorar detenidamente el interés, si es variable o fijo y cualquier otra comisión que me apliquen", apunta, para afirmar que "antes de cerrar un acuerdo de compra es imprescindible asegurarse de que económicamente se puede afrontar, especialmente si se va a firmar antes un contrato de arras". "Si la hipoteca cubre hasta el 80% del valor de la casa (debe ser primera vivienda habitual), los menores de 36 años y las familias con menores a cargo pueden solicitar al Instituto de Crédito Oficial que les avale la cantidad restante", detalla.
Además, Irache pide "asegurarse del estado de deudas de la vivienda" y aconseja solicitar la cédula de habitabilidad de la vivienda para asegurarse de que cumple los requisitos legales para vivir en ella. También, el certificado energético. "En el caso de vivienda de segunda mano, es importante acudir al Registro de la Propiedad y que le certifiquen que sobre la vivienda no recae ninguna hipoteca, si hay alguna otra deuda o embargo sobre ella o cualquier situación litigiosa que le pueda afectar", dice.
Según añade, también conviene pedir una certificación del presidente de la comunidad de propietarios que constate que la vivienda está al corriente de todos los pagos, y preguntarle por la cuota ordinaria de la comunidad y si existe alguna derrama aprobada, así como asegurarse de que no se espera afrontar grandes obras (como instalación de ascensor o reforma de la fachada) en un futuro próximo. También es recomendable solicitar al vendedor el recibo de la última anualidad del Impuesto sobre Bienes Inmuebles.