ETA.- El delegado del Gobierno y el consejero de Interior acuerdan mantener abierto un canal de información

Actualizado 08/06/2007 15:53:44 CET

Ripa dijo que las estructuras antiterroristas "no se han alterado" y destaca que la ruptura de la tregua muestra que el Gobierno no cedió

PAMPLONA, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

El delegado del Gobierno en Navarra, Vicente Ripa, recibió esta mañana en su despacho al consejero de Interior en funciones del Gobierno de Navarra, Javier Caballero, para intercambiar diagnóstico e información después de la ruptura formal del alto el fuego permanente de ETA.

Ambos acordaron mantener un "canal bilateral" abierto de forma permanente en los próximos días y semanas y mostraron su confianza en que esta reunión, que se prolongó por espacio de hora y media, "evidencie que la seguridad de los ciudadanos se antepone a cualquier otra consideración, desde la convicción de que la renovada amenaza de ETA exige la máxima unidad", según reza la nota de prensa emitida tras el encuentro.

Ripa y Caballero quisieron aunar esfuerzos en el doble objetivo de prevenir la actuación terrorista y de debilitar progresivamente la estructura de la banda. Analizaron los ámbitos de mayor riesgo, de acuerdo con la información recabada en los últimos meses.

El delegado del Gobierno transmitió que las estructuras antiterroristas "no se han alterado" durante la tregua, tiempo en el que "se ha seguido recopilando valiosa información operativa". "En consecuencia, se está en condiciones de responder, con contundencia y siempre dentro de las previsiones legales, a la amenaza de ETA", proclamó Ripa, quien señaló que, si bien algunos protegidos han podido "relajarse" en este periodo, no así las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Así, de acuerdo con la instrucción de la secretaría de Estado de Seguridad del 12 de febrero, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con 2.000 agentes en Navarra, se encuentran en el nivel 2 del Plan de Prevención y Protección Antiterrorista.

Este grado de seguridad nacional conlleva básicamente un incremento en la vigilancia de infraestructuras de interés general (centros energéticos, logísticos, de telecomunicaciones, de transporte, etcétera) y de lugares de alta concentración de personas, así como un aumento de las identificaciones en la vía pública, según explicó Ripa.

Igualmente, desde el último atentado de ETA, el 30 de diciembre pasado, se han venido refrescando las medidas de autoprotección para los profesionales policiales y militares, así como para las personas escoltadas.

En declaraciones a Radio Nacional recogidas por Europa Press, Ripa también subrayó que la ruptura de la tregua, anunciada desde el atentado en la T-4 de Barajas, ha sido una muestra clara de que el Gobierno de Rodríguez Zapatero no cedió a los objetivos de la banda terrorista.