Nueve de cada diez mayores navarros cuida su alimentación

Actualizado 13/01/2015 13:34:00 CET
Un hombre prepara la comida.
Foto: EP/EROSKI CONSUMER

PAMPLONA, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -

   La alimentación es fundamental para las personas mayores de 65 años en Navarra y el País Vasco, ya que el 98 por ciento de ellos aseguran cuidar de ella porque están convencidos de que hacerlo les ayuda a mantener un buen estado de salud.

   Así lo indica una encuesta realizada por HISPACOOP, la Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios a la que pertenece Fundación Eroski, que ha realizado este estudio para conocer los hábitos, dificultades y necesidades de los mayores en el consumo de productos alimenticios.

   Para ello, entre octubre y noviembre, realizaron un total de 1.200 entrevistas a personas de entre 65 y 80 años en todo el país. En el País Vasco y en Navarra se realizaron un total de 152 entrevistas: todos ellos vivían en su propio hogar (no se incluyó a la población mayor residente en unidades y centros asistenciales), según ha informado Eroski Consumer en una nota.

   En este sentido, el 89 por ciento asegura comer pan y cereales diariamente, y el 92 por ciento también leche. Además, el 70 por ciento incorpora fruta a su dieta diaria.

   En el caso de las verduras, las hortalizas y los tubérculos, solo el 43 por ciento manifiesta consumirlos todos los días y el 39 por ciento realiza tres o cuatro tomas semanales. Las legumbres suelen tomarse una o dos veces por semana, tal y como indica el 84 por ciento de los consultados.

   Por su parte, el pescado o el marisco, y las carnes y sus derivados se comen preferentemente una o dos veces por semana, como señala el 65 y 60 por ciento, respectivamente. Asimismo, los huevos se consumen en su mayoría entre una y dos veces a la semana (lo dice el 69% de los encuestados).

   Por último, los productos precocinados o preparados no interesan a las personas consultadas en el País Vasco y en Navarra. De hecho, el 66 por ciento asegura que no los toma. Tampoco los snacks o los azúcares y la bollería industrial forman parte de su cesta de la compra: el 93 y el 82 por ciento, respectivamente, nunca los consume o lo hace esporádicamente.

   En ocasiones, los mayores vascos y navarros entrevistados complementan su dieta con productos funcionales o modificados. El 51 por ciento de ellos los toma con el objetivo de mejorar su calidad de vida y para prevenir o paliar los síntomas de enfermedades.

   Esta preocupación por complementar la dieta tiene mayor incidencia entre los más jóvenes, de los 65 a los 74 años, y las mujeres. Por lo general, toman especialmente productos bajos en sal (los adquiere el 38% de quienes complementan su dieta), bajos en grasas (el 25%) y ricos en calcio (el 23%).

SIN DIFICULTADES, PERO A VECES AYUNAN

   Aunque la gran mayoría de los consumidores mayores consultados en el País Vasco y Navarra asegura no tener problemas para seguir una dieta rica que combine diferentes grupos de alimentos (solo un 2% aprecia algún tipo de limitación por problemas de salud), uno de cada diez reconoce saltarse alguna comida, un problema que tiene una mayor incidencia entre los encuestados vascos y navarros de 65 a 69 años. El ayuno también puede provocar déficit nutricional.

   Quienes prescinden de alguna ingesta básica lo hacen en su mayoría de forma esporádica, si bien un 31 por ciento reduce la toma de productos todos o casi todos los días. Este grupo de riesgo representa un reducido 2 por ciento de la población mayor de 65 años entrevistada en el País Vasco y Navarra.

   Los motivos para saltarse alguna comida tienen que ver, sobre todo, con la falta de apetito o con la pereza de cocinar solo para una persona. También los problemas digestivos inciden en la eliminación de las cenas o las dificultades para conciliar el sueño, fruto de malas digestiones.

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