Investigadora trabajando en el laboratorio. - GOBIERNO DE NAVARRA
PAMPLONA 13 Oct. (EUROPA PRESS) -
El departamento de Salud del Gobierno de Navarra ha aprobado el nuevo Plan Estratégico de Investigación e Innovación en Salud 2026-2032 y la hoja de ruta estratégico-operativa de la Fundación Miguel Servet, en el marco de apoyo científico y técnico que esta entidad presta a la Administración Sanitaria de la Comunidad foral. El nuevo marco tiene como objetivo situar la investigación y la innovación como pilares fundamentales para "mejorar la salud de la población, fortalecer el sistema sanitario público y convertir a Navarra en un referente en investigación biosanitaria", según ha informado el Ejecutivo.
La estrategia contempla cinco grandes objetivos para los próximos años: incrementar la actividad investigadora e innovadora del sistema público de salud, potenciar la calidad y excelencia de la investigación, favorecer la captación y retención de talento investigador, impulsar la colaboración entre centros sanitarios, universidades, centros de investigación, empresas y sociedad; y orientar la investigación hacia las necesidades reales de salud de la ciudadanía.
El objetivo final es que los avances científicos se traduzcan en mejores diagnósticos, tratamientos más personalizados, mayor prevención de las enfermedades y un sistema sanitario más eficiente y sostenible para el conjunto de la población navarra, que tenga en cuenta la promoción de la salud.
Asimismo, el plan se apoya en una posición destacada de Navarra en el ámbito de la I+D+i. La Comunidad foral, ha señalado el Gobierno, es una de las regiones españolas que más invierte en investigación en relación con su PIB, "situándose por encima de la media nacional y acercándose a los estándares europeos".
Según la Estadística sobre Actividades de I+D del INE, Navarra destinó en 2024 el 2,34% del PIB a actividades de investigación y desarrollo, situándose como la primera comunidad autónoma en esfuerzo relativo, claramente por encima de la media nacional (1,50%) y en línea con la media de la UE (2,24%). Para ello, Navarra cuenta con agentes y profesionales cualificados, centros de investigación y un ecosistema científico y sanitario y este plan permitirá "aprovechar todo ese potencial para generar conocimiento, innovación y mejores soluciones adaptadas a las necesidades reales de la sociedad navarra".
En cuanto a la calidad e impacto de la producción científica, ha añadido el Ejecutivo, destaca que el 66% de los documentos generados en Navarra se publican en revistas científicas de primer nivel. Esto sitúa a Navarra en la quinta posición entre las comunidades autónomas en cuanto a publicaciones en las revistas científicas más prestigiosas, "lo que evidencia no solo la existencia de un volumen creciente de producción científica, sino también una notable calidad y visibilidad en el ámbito investigador".
IA, TERAPIAS AVANZADAS Y MEDICINA PERSONALIZADA
Para conseguir los cinco objetivos establecidos se han previsto 5 ejes y 12 líneas estratégicas que centrarán sus esfuerzos en potenciar la investigación en ámbitos como inteligencia artificial aplicada a la salud; salud digital y análisis avanzado de datos; terapias avanzadas; envejecimiento saludable; prevención y promoción de la salud; enfermedades crónicas y degenerativas; salud mental e investigación en cuidados y atención comunitaria.
De forma especial, se pretende consolidar el liderazgo de Navarra en medicina personalizada y de precisión, que permite adaptar los tratamientos a las características específicas de cada paciente gracias al uso de las distintas tecnologías disponibles como el análisis multi-ómico (genómico, proteómico...), integración de datos clínicos y las nuevas tecnologías.
El Plan estratégico dispone de dos hojas de ruta con acciones concretas calendarizadas a fin de alcanzar los objetivos propuestos. La primera corresponde a la hoja de ruta del departamento de Salud. La segunda, es la hoja de ruta de la Fundación Miguel Servet. En las mismas, el plan fija el desarrollo de acciones específicas entre las que destacan las siguientes: creación e implementación de un nuevo modelo de gobernanza e innovación en el departamento de Salud que fomente la priorización de líneas de investigación, la coordinación de agentes y la gestión y uso de infraestructuras y recursos; crear la figura del investigador asistencial en el sistema público de salud; rediseñar e implementar itinerarios y programas de formación en investigación para permitir la compatibilización de la actividad investigadora con la asistencial; reforzar la coordinación y alianzas en el actual ecosistema de investigación muy complejo y atomizado e integrar la participación ciudadana desde el inicio en proyectos de investigación o innovación.
Con el objetivo de "garantizar un seguimiento riguroso y sistemático del grado de avance de los objetivos estratégicos definidos", se ha establecido un conjunto de indicadores de resultado que funcionarán como herramienta clave para la supervisión continua. Estos indicadores, de medición anual, no solo permiten observar la evolución en el tiempo, sino también detectar posibles desviaciones y orientar la toma de decisiones oportunas que aseguren la correcta implementación de las acciones previstas.
Además, en aquellos casos en los que los indicadores cuentan con valores de referencia previamente definidos, se ha especificado un nivel de cumplimiento.
UNA ESTRATEGIA CONSTRUIDA DE FORMA PARTICIPATIVA
La elaboración del plan ha contado con un "amplio" proceso participativo en el que han intervenido profesionales sanitarios, investigadores, universidades, centros tecnológicos, administraciones públicas, entidades sociales y representantes del ecosistema de innovación navarro, así como la ciudadanía que ha podido realizar aportaciones en la fase final de desarrollo.
Las aportaciones reflejaron un profundo interés por fortalecer la gobernanza de la investigación e innovación en la comunidad, preocupación por impulsar la innovación, y por mejorar las infraestructuras de apoyo a la investigación y las condiciones laborales de las y os investigadores, según ha informado el Gobierno. En total, han participado cerca de un centenar de personas que han contribuido a diseñar una estrategia que busca responder a las necesidades presentes y futuras de la población.